México y el ADN de las dictaduras; el PRI se queja del sistema que encumbró

Textos y Contextos

Por: Miguel Alejandro Rivera

Hablar de una dictadura, son palabras mayores. En América Latina, no podemos olvidar lo que padecieron países como Brasil, Chile, Argentina, Uruguay, sin olvidar a los países centroamericanos, que también soportaron el embate de juntas militares que sembraron el terror y la violencia en sus territorios.

Hablamos de sistemas inhumanos, bajo el patrocinio de potencias, como los Estados Unidos, que, a través del miedo, la muerte y la desaparición de personas, mantuvieron cierto control de los recursos y de las poblaciones en dichos países. Todavía hoy, las heridas que de los años sesenta a los noventa dejaron personajes como Augusto Pinochet, Jorge Rafael Videla, Efraín Ríos Montt, entre otros, siguen abiertas a causa de los traumas colectivos y los resquicios que dejaron sus mandatos.

Sin embargo, en México, hace algunos días, los presidentes de PRI, PAN y PRD, Alejandro Moreno, Marko Cortés y Jesús Zambrano, respectivamente, organizaron una conferencia para, entre otras cosas, asegurar sufren persecución política y que “Morena está mostrando el ADN de los dictadores”.

“Morena está demostrando el ADN de los dictadores. Estigmatizan y tachan de reaccionarios a quienes no respaldan sus inventos, desprecian a las instituciones porque simplemente les estorban para hacer su voluntad”, aseguró el dirigente priista y lanzó un llamado a la ciudadanía y sociedad civil: “Nosotros estamos dando la batalla, pero la sociedad civil también nos va a apoyar. Vamos juntos a evitar que estos mafiosos sigan sembrando mentiras. No podemos permitir que la tiranía de Morena se apodere de México y se instaure una dictadura”.

Muchas cosas que decir al respecto. Su acto fue enmarcado visualmente por un fondo con montones de rostros, entre los que destacan legisladores, influencers y periodistas. Tan extraño es ese apoyo que piden a la sociedad civil, que el propio Chumel Torres, quien aparecía en las fotografías del fondo, pidió a través de su cuenta de Twitter que su imagen fuese retirada.

Por otro lado, qué extraño que un priista como Alejandro Moreno hable de dictaduras, cuando su partido perpetuó la más larga que se ha conocido en nuestro país, pues, aunque no fue una junta militar la que sembraba el terror, sí fue la Dirección Federal de Seguridad, a través de Miguel Nasar Haro, u otras corporaciones militares y policiacas, con personajes como el Arturo, El Negro, Durazo, que desaparecieron opositores, estudiantes, líderes campesinos, entre muchas otras personas.

Más allá de simpatías o aversiones con el gobierno actual, no se puede negar que ha sido una administración que no reprime de forma violenta, ni administrativa, las ideas o proyectos de la oposición o de quienes no están de acuerdo con la llamada 4ta Transformación. Hasta el momento, no han existido episodios como los que patrocinaba Enrique Peña Nieto, cuando, por ejemplo, el 13 de septiembre de 2013, envió a la artillería pesada de los granaderos al Zócalo capitalino para desalojar a maestros que se quejaban de la Reforma Educativa.

En más de tres años de gobierno, no se ha visto un Atenco, un Aguas Blancas o más claramente, una represión como la de 1968, 1971 y tantas que nos dejó el periodo conocido como guerra sucia. Gran parte de la sociedad civil, esa de la que piden el apoyo, es la que a través de las redes sociales, ha expuesto a quienes votaron en contra de la Reforma Eléctrica que, hace unas semanas, no le aprobaron al presidente Andrés Manuel López Obrador en la Cámara de Diputados.

Muchos legisladores de la oposición, se quejan de ser llamados “traidores a la patria” por haber votado en contra, pero, si estaban tan convencidos de hacerlo, ¿por qué no defender su punto con argumentos? Si no son traidores a la patria, que lo demuestren con datos, campañas de información, ejemplos internacionales que les ayuden a convencer a la sociedad de que su decisión en el Congreso fue la correcta; pero no, les es más fácil hacerse las víctimas de un sistema que, ni de lejos, ha repetido las represiones del pasado.

Hay que tener cuidado con los términos que se utilizan, porque las palabras son muy delicadas. Incluso en últimos tiempos, el propio Revolucionario Institucional ha debido hacer campañas sobre un “nuevo PRI”, porque saben que el viejo esconde represiones, muerte y corrupción; ¿el asesinato de Luis Donaldo Colosio no muestra más el ADN de las dictaduras? No hay que estar de acuerdo con la 4ta Transformación para entender que se está lejos de esos sistemas totalitarios de los que se queja la oposición, sólo por no saber lidiar con una sociedad que les exige más, pero a la cual no quieren entender.

Publicado por Miguel Alejandro Rivera

Licenciado en Comunicación y Periodismo y pasante en Relaciones Internacionales por la Facultad de Estudios Superiores Aragón de la Universidad Nacional Autónoma de México; maestrante en Periodismo Político por la EPCSG; autor de las novelas “Peor es nada” (Fridaura 2014), “Ella no sabía nada de Bakunin” (Fridaura 2016), “El amor no es suficiente” (Endira 2018), “Dios te salve” (Fridaura 2021), y el libro de cuentos, “Narraciones del México profundo, cuentos cortos de historias largas” (Fridaura 2019); asimismo, redactó la Constitución de la Ciudad de México para Niños, editada por la Asamblea Legislativa de la CDMX. Ha publicado en medios digitales como Homozapping, Sin Línea Mx, Rebelión.org, y fue jefe de información de A Barlovento Informa. Sus talleres de periodismo literario y creación narrativa, así como sus libros y ponencias se han presentado en distintas instituciones como la Universidad Autónoma Metropolitana, la Universidad Autónoma de Guerrero, la Universidad Panamericana, la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma de Coahuila, entre otras, y en eventos como la Feria Internacional del Libro del Zócalo de la CDMX 2016 y 2019, la 3era y 4ta Feria del Libro de San Juan del Río, y en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2018, así como en la Brigada para Leer en Libertad en diversas ciudades del país. Actualmente es columnista del diario El Día, con el espacio editorial Textos y Contexto; además es profesor de la FES Aragón y de la Universidad Iberoamericana.

Deja un comentario