Una sociedad infantilizada

Por: Erick Estrada

Actualmente es común mirar a tu alrededor y saber de amigos o conocidos que ya entraron a la etapa de la adultez y llevan un estilo de vida que chocaría fácilmente con las ideas o conceptos con los que crecieron sus padres, porque ellos a los veinticinco años ya tenían una casa propia, auto, bienes materiales, esposa, hijos y un trabajo que brindaba todas las amenidades; una definición muy diferente de la vida adulta que hoy se llena de los nuevos paradigmas sociales en estos tiempos los nuevos adultos rechazan los compromisos a largo plazo y evitan los escenarios que puedan mermar su libertad aunque eso implique un precio alto a pagar en lo emocional, hoy esos adultos son el rostro de una sociedad infantilizada.

Debemos entender en primer lugar que cada persona y en este caso cada generación tiene su propia definición para conceptos tan complejos como madurar y ser un adulto, dichas ideas se ven deformadas por el contexto histórico que se desarrolla con las personas en si la diferencia entre un infante y un adulto radica en aspectos como la edad, el conocimiento y en su habilidad de valerse por sí mismo; al camino que un individuo recorre bajo sus propias circunstancias (económicas, sociales, psicológicas) se le denomina como madurar.

En ese limbo de ser un niño o un adulto se ubica a los jóvenes que por ser posiblemente la etapa más productiva, individualista y consumista atrajeron la atención de los medios masivos, partidos políticos y la publicidad para enfocar fuertemente su discurso hacia ellos, lo que ayer era una etapa biológica hoy se intenta prolongar lo más que se pueda, todo esto para ir acorde con la nueva tendencia, situaciones tales como empleados infelices que justifican su explotación laboral o personas que rechazan la idea de solucionar las diferencias con su pareja y el alto narcisismo que abunda entre los candidatos políticos que se aprovechan de dicha infantilización para brindar soluciones mágicas a los problemas complejos de cualquier gobierno.

Si volteamos a ver hacia el entretenimiento, las redes sociales y la publicidad notaremos una plaga de irrealidad: gente sin defectos que no sufre las consecuencias de sus acciones, actores de treinta años en papeles de adolecentes de dieciséis, productos rejuvenecedores, drogas sexuales, frases mágicas que solucionan problemas y personas que solo muestran en su perfil lo bello de sus vidas, todo esto sumado a otros elementos generan la sensación de rechazar y nunca convertirse en un adulto aburrido; no podemos olvidar que ésta problemática también afecta la crianza de los hijos (los que deciden tener, ya que uno de los nuevos escenarios es no tener u optar por una mascota) pues en la sociedad infantilizada se le deja mayormente el peso de la responsabilidad a los abuelos, las escuelas y las instituciones que se deforman y asumen un rol con más parentalidad.

Los años pasan y la vida se complica, aunque tú decidas quedarte joven

Irremediablemente el tiempo sigue avanzando y el ser humano por naturaleza va a envejecer, no importa lo que haga y lo que piense, tarde o temprano va a envejecer y los problemas o situaciones propias de cada edad no desaparecen por más que se tenga la convicción de postergarlas o ignorarlas. Para el momento en que se escribe éste texto los millenials ya son mayores de edad y lentamente el escenario que enfrentan no es alentador ni positivo, me refiero a que actualmente el sueño de adquirir una vivienda está lejos de las posibilidades de la mayoría que opta por opciones como rentar, compartir espacio o quedarse en casa de sus padres, si nos enfocamos a otros puntos como adquirir un auto o bienes materiales tampoco es tan sencillo pues en el tiempo que vivimos es común tener servicios en lugar de propiedades, como usar un auto de aplicación por ejemplo. Con esto no quiero decir que sea fácil adquirir cosas como un carro,trato de decir que la vida adulta de nuestros padres es diferente a la vida adulta actual.

Vivir en la sociedad infantilizada se anuncia como algo negativo, el aspecto de la salud mental es preocupante por existir un aumento en el registro de personas con depresión o con síndrome de burnout que para 2022 la Secretaría de Salud señaló que existen aproximadamente 15 millones de personas con algún trastorno de salud mental como los mencionados, sumado a los niveles históricos de inflación en México, el empobrecimiento de las economías individuales y que cada vez es más complicado encontrar un empleo que brinde lo necesario para llenar las expectativas muestran una simple cosa: los nuevos adultos tienen sus propios retos a enfrentar y que es un error pensar que antes todo era mejor.

Ahora somos libres, pero tenemos miedo

El nuevo panorama permite a estos nuevos adultos tener más opciones que solo madurar y hoy es posible explorar nuevas experiencias que logren otorgarle la satisfacción de verse realizados en diferentes roles, no tienen que dedicarse a una sola cosa durante su vida y pueden destinar sus ingresos a todo aquello que les guste las opciones son bastantes. El mayor problema de la infantilización es de nuevo el poco compromiso con los objetivos o proyectos, es más fácil tener un sueño que realizarlo pues se tiene miedo al fracaso y en la individualidad que hoy es ley de vida para las personas: si sus victorias sólo pertenecen a ellos lo son también sus derrotas.

En vista de que el escenario es negativo a pesar de tener ventajas se puede caer en la equivocación de transformar a la nostalgia en una especie de motivo para seguir adelante, se llega a creer que los tiempos de antes y sus ideas eran mejores, incluso se tratan de replicar los momentos que ya no existen, Bauman se refirió a esa condición como Retrotopía y eso es algo a tratar en otra oportunidad.

El nuevo adulto enfrenta situaciones completamente distintas a sus padres, es difícil comprender que muchos de los comportamientos infantilizados sólo postergan las implicaciones de la edad, debemos asumir las consecuencias de nuestros actos además de adoptar una naturaleza cooperativa ya que somos una sociedad y no un individuo apartado de todo. Para finalizar quiero dejar claro que éste es un tema muy extenso y complicado, como cualquier generación que ya pasó por la adultez la sociedad infantilizada enfrenta retos que nadie sabe exactamente como solucionar, así que no esperemos darle una respuesta sencilla o mágica a un problema complejo, ninguna generación nació conociendo todo sobre la vida, pero el optimismo y asumir las consecuencias de nuestras acciones puede ser un buen comienzo.

Publicado por Paradigma

Medio de comunicación dedicado al periodismo literario de largo aliento; nuestras bases son la ética, la veracidad, el respeto a las fuentes y a las audiencias.

Deja un comentario