TRAGEDIA EN LAS LOMAS DE CAZUCÁ

Por Mario Andrés Arcos Guerrero

Un inquietante incidente se presentó  entre la madrugada del  28 y 29 de marzo  en  Altos de Cazucá ubicada en la localidad de Ciudad Bolívar, Bogotá. 

Un adulto mayor de 66 años  que vivía solo al parecer habría incendiado su propio lugar de residencia dejando a su cuerpo parcialmente incinerado.

Luego de hacer el estudio de los registros dentales   fue identificado por técnicos del Instituto Nacional de Medicna Legal  como Gonzalo Salaz alias Cananga.

Altos de Cazuca  es un barrio de invasión donde las viviendas improvisadas con láminas de aluminio madera y  zinc están distribuidas sobre la montaña. Ahí conviven familias  que han llegado desplazadas por la violencia, habitantes de  calle en proceso de  rehabilitación  y otras personas que  han encontrado en Altos de Cazucá un lugar donde comenzar una nueva vida  en busca de redención.  

Sus habitantes se han organizado de manera conjunta y se ganan la vida recolectando madera que recogen en las noches. La madera es procesada  en hornos que han fabricado de maneras artesanales y posteriormente es comercializada como carbón.

Altos de Cazuca lugar de residencia de Alias Cananga .                  Foto: bolguszildrojar
 

Gonzalo era  un buen vecino afirma la Señora  Beatriz Ortega, vecina  del sector también desplazada por la violencia. Él trabajaba recolectando madera para los hornos y colaboraba con  el cultivo de flores en los antejardines  de las casas,  si uno le pedía un favor, Gonzalo lo hacia dice la Señora Beatriz era muy bueno con los más pequeños y les enseñaba a cultivar estas flores que se llaman caléndulas que sirven para aliviar el dolor, son estas flores que se ve aquí en las  afueras de las casas, y siempre llevaba un radio de pilas de esos viejos, terciado al cuerpo donde se la  pasaba oyendo las noticias.  Luego de los estudios preliminares Medicina Forense identificó al adulto mayor de 66 años de edad, de origen afrodescendiente como Gonzalo Salaz, alias Cananga, nombre con el que se identificaba  a Gonzalo  en el Alto Sinú y sus  alrededores región donde, décadas atrás, operaba como Comandante de la columna armada “Piedras Blancas” de las autodefensas .

Había sido tristemenete  motivo de noticia años antes porque Gonzalo Salaz alias Cananga había dirigido a esa columna cuando tuvo lugar una masacre donde un grupo armado había violado, torturado y desmembrado a los habitantes de una corregimiento llamado Las Flores.

Gonzalo  era conocido por su crueldad pero sobretodo por escoger de entre los pobladores a menores de 6 a 10 años de edad.

Luego de tomarse varios  corregimientos de la región los hombres de Cananga disponían de la vida de familias enteras. Registros oficiales demuestran que muchos de los capturados por los hombres de Cananga fueron posteriormente conducidos hasta Santa Mónica una de sus fincas para ser  torturados y asesinados. Innumerables cuerpos desaparecieron devorados por caimanes que Gonzalo Salaz alias Cananga, mantenía en grandes ciénagas aledañas a su propiedad donde al parecer los alimentaba con carne humana. Las autoridades siguen tras el rastro de dos mujeres mayores que junto a alias Cananga, estarían implicadas en crímenes de otra índole más escabrosa. Todas las familias llevadas hasta Santa Mónica estaban conformadas por padres y sus  hijos menores de edad. Los Padres, hombres y mujeres campesinos y pescadores fueron torturados hasta la muerte. Los niños,  eran  llevados hasta un lugar retirado donde al parecer se realizaban sacrificios rituales.

El día del hecho entre la madrugada del  28 y 29 de marzo los vecinos habrían llegado a socorrer a Gonzalo después de escuchar gritos, y ver humo y fuego emerger de la vivienda. Cuando entraron el lugar repleto del follaje y las flores que cultivaba y con las que había tapizado el techo y las paredes de su residencia.
Al parecer, Gonzalo habría cubierto su cuerpo con combustible para encenderse en el fuego que acabó posteriormente con su vida. Las ultimas palabras de Gonzalo entre el humo y  grandes llamas habrían sido terribles gritos : “¡NO ME SALVEN!, ¡NO ME SALVEN !, NO ME SALVEN!”.
Por parte de las autoridades el  incidente sigue siendo materia de investigación.

Publicado por Paradigma

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