Antología de los indecible, nuestra primera recomendación

Estoy profundamente emocionada, el día de hoy comienzo a colaborar en Paradigma (medio de comunicación y periodismo literario) con la columna El parpadeo de la libélula, donde por el puro gusto de compartir la literatura y la poesía construyo un puente de reflexión y silencio, o llanamente una cadena de recomendaciones literarias y poéticas de todo género; sea éste un espacio transformador y enriquecedor para todo lector y lectora que quiera abastecer su curiosidad con novedades literarias pertenecientes a otras miradas  y horizontes. Va mi primera recomendación literaria para ustedes.  

El día de hoy deseo invitarles a leer el libro de cuentos y relatos del escritor, editor y profesor Guillermo Vega Zaragoza, Antología de lo indecible, para ello retomo algunos datos que nos da el propio libro: la primera edición llegó en el 2004, auspiciado en ese momento por el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. Esta primera versión obtuvo una mención honorifica en el premio nacional Efraín Huerta, 2001. Y dos cuentos incluidos en este libro fueron seleccionados en las antologías: Los mejores cuentos mexicanos, en el 2002 y en el 2003 (De fornicare Angelorum y El perro de Brasil). Su más reciente edición se publica en el 2024 por parte de Ediciones Laberinto.

Guillermo tiene una gran capacidad de narración, bien lo dice el nombre de esta compilación de cuentos, narra desde lo indecible, es decir, lo que es difícil de nombrar o contar; ya lo decía el hidalguense Ignacio Trejo Fuentes; que Zaragoza es uno de los que suelen ser llamados narradores natos.

Antología de lo indecible, tiene esa fluidez y maleabilidad del agua, aquella que permitirá navegar o sumergirse en sus historias, no importa que ocurran en los ambientes más cotidianos de sus personajes, la pluma de este autor transforma el acontecer diario y monótono de sus vidas en momentos fantásticos y terribles; se constata la crudeza expresada en la vida de los personajes en el cuento titulado, El perro de Brasil, cito:

El oso la indujo al vicio y a la perdición, le enseñó a cobrar. Aunque la protegía y todo, también le daba sus buenos cabronazos, hasta que un día le pegó tan duro en la cabeza que se desmayó.

Pero no todo es caos y sordidez en sus relatos, Memo sabe abrir la puerta del humor y el desenfreno en medio de las fatalidades de sus creaciones. Su voz narradora es ingeniosa y sagaz (logra llevar al lector, y de la mano, por el sendero de un vértigo insospechado) les prometo que les hará reír o hasta llorar, y experimentar un sacudimiento en suspenso por los destinos fatídicos o angélicos inesperados. Cito el cuento De fornicare Angelorum:

Una vez que hemos saciado nuestros instintos mortales en el receptáculo celestial del ángel se recomienda entonar juntos y completo el concierto para clarinete de Mozart, que es lo que prefieren los ángeles después de fornicar, en lugar de fumarse un cigarro y platicar sobre su vida y sus anteriores parejas.

Un dato interesante en la obra de Vega es la de encontrar algunas referencias musicales, y como no habría de ser esto posible, si Memo es un apasionado y seguidor musical. En otro mood, los personajes femeninos creados por la pluma de este autor con alma de melomano son mujeres casi independientes, astutas, sensuales pero ingenuas; en el relato que nombró Hombres perfectos ellas serán cuasi perfectas, su mayor defecto el desbordamiento, esa pasión que enceguece. Contrario a los personajes masculinos quienes los describe inteligentes, fríos, calculadores y a veces desleales; buscan su propia satisfacción y muchas veces suelen ser crueles. Cuando estos arquetipos de personajes se juntan, o más bien, cuando los junta Vega, arde el mismo infierno.

   Y la vida corre en un desgarramiento añadiendo como cereza al pastel el hermosísimo sarcasmo del narrador que funciona como válvula de escape en estos ambientes sombríos. El autor de estas historias hace inesperadamente que todo sea una fiesta, muy al estilo de los icónicos mariachis y canta-autores de la música vernácula como el mismísimo José Alfredo Jiménez. Por eso, Memo sigue siendo el rey para contar estas sórdidas historias, aquellas que pueden desarrollarse en una corrida de toros hasta en un el tugurio más recóndito de la ciudad de México.

Hay que enfatizar que muchas de estas historias nacieron mucho antes de las redes sociales y claro se podrá apreciar un México distinto. Sin duda estos personajes están también supeditados a este entorno y una realidad que las nuevas generaciones no conocieron. Sea pues esta nueva entrega una invitación para mirar y sorprendernos de los cambios sin dejar a un lado este lente crítico y reflexivo de las realidades ficcionadas.

Podría hablar exhaustivamente de más rasgos y características que tiene la obra del escritor Guillermo Vega Zaragoza, pero por ahora será suficiente para despertar en ustedes queridos lectores alguna curiosidad para su próxima lectura. ¿Dónde encontrar Antología de lo indecible? El libro pueden encontrarlo en librerías Gandhi y El Sótano.

Publicado por Paradigma

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