Ni zen, ni caótico: mitos acerca del crecimiento personal

«La vida no es esperar a que pase la tormenta, sino aprender a bailar bajo la lluvia.»
Vivian Greene

Crecimiento personal: dos palabras que suenan bien y en fechas recientes las vemos en muchos lados; redes sociales, programas, cursos, mentorías… pero este concepto frecuentemente es interpretado de manera errónea. Algunos lo ven como un medio de alcanzar la perfección, otros como una tendencia del momento llena de frases bonitas y rituales. Considero que la verdad está en un punto medio: crecer no siempre es lindo, pero es real.

En este espacio revisaremos algunas ideas populares pero que pienso están equivocadas:

-“Debes ‘destruir’ lo que eres”

No es necesario que pase un torbellino por la vida para poder construirnos una versión mejor. Desde un punto de bienestar y armonía podemos avanzar. Sí, pueden existir momentos turbulentos, pero son sólo instantes que pasarán.

 -«Si te desarrollas, ya no sufres»

El sufrimiento no desaparece, lo que cambia es cómo lo asimilamos y qué hacemos con aquello que nos hace sufrir. Crecer no es anestesia, es conciencia.

– «La paz interior es permanente»

El caos y la calma van y vienen. Tener momentos de desconcierto no significa que estés retrocediendo, sino que estás vivo. La evolución no es una línea recta, son subidas y bajadas, destrucción y creación.

– «El desarrollo personal es para gente rota»

Todos tenemos algo que reparar. Acercarse a herramientas, terapias o prácticas para conocerse mejor no te hace débil, te hace valiente por enfrentarte a aquello que algo en tu interior te dice que no es lo mejor.

– «Tienes que estar positivo siempre»

La positividad excesiva y permanente es más un disfraz, una máscara que tarde o temprano caerá. Reconocer y entender el enojo, la tristeza o el miedo también es parte del camino.

-“Debes estar en calma siempre”

Similar al punto anterior, no siempre se puede estar en calma. Habrá momentos para explotar y dejar salir esas emociones ‘negativas’. Se trata de reconocer el momento, el lugar y el entorno adecuado para ello.

– «Tú solo puedes con todo»

Si bien todo trabajo se hace de manera individual y nadie más que tú puede y debe hacerlo, pedir y recibir ayuda es parte de crecer. Piensa que acompañarse, buscar una guía o compartir el proceso con alguien más no te quita poder, te lo multiplica.

Contrario a la idea más popular, pienso que el crecimiento personal no se trata de volverte alguien “mejor” o como leí en algún lugar recorrer el camino a la perfección, sino de volverte más tú. Más auténtico, más honesto, más consciente, más libre. Tampoco hay que idealizar el proceso pues a veces puede doler, a veces brillará, pero siempre te lleva a algún lugar, un lugar que si así lo enfocas y lo trabajas, te ayudará a ser una mejor versión de ti mismo.

Publicado por Paradigma

Medio de comunicación dedicado al periodismo literario de largo aliento; nuestras bases son la ética, la veracidad, el respeto a las fuentes y a las audiencias.

Deja un comentario