Por Juan Rey Lucas
Metalurgia singular
Un corazón que engulle rencores para regurgitarlos blasonados
Un revolver genésico encarnizado a toda aversión
Inmisericorde ante las coagulaciones filípicas
Pequeño cuerpo esculpido de depredaciones
Los tormentos como ejercicios neurálgicos
No hay pausas para la conmiseración
El confrontamiento con lo horrendo
se disputa la negación ante la postración
Incluso la efusión propia distrae el encauzamiento Habrá que sacar el pan de la inmundicia,
ponerlo en la mesa, y merendarlo, sin sollozar ante los críos Tu aristocracia emerge de tus luchas más no de tus posturas Indocta por azar, mas incesante por originalidad
Las madrugadas son tus zonas gélidas de oración
La adversidad encuentra un digno rival en tu persona
Genuina arquitectura erigida para elevar las afrentas a categoría de juego
Creadora de una heterogénea e inusitada gravidez
Notoriedad de éter
La implantación de las distintas distancias de los astros
El alcance exacto del pico del colibrí a la flor para su libación
La orientación del escarabajo ante la inercia de su bola bosta
Todo ello desdibuja una vehemencia furtiva
Así tus plegados para con la materia Álveo sin imágenes, sin descripciones Sin ascendencias
Vanguardia aún por revelarse
