Por Yohai Reyes

No existe palabra alguna que exprese todo lo que quiero decirte.

Está no es una carta, es un pedacito de mi alma.

Me enseñaste a emprender vuelo, Aunque tú nunca alzaste tus alas.

Me enseñaste a lanzarme desde lo más alto teniendo miedo.

Me enseñaste a soñar mientras tú madrugabas. Me diste de comer teniendo tú estomago vacío.

Me vestiste con lo mejor que pudiste.

Y a tu manera tú amor me diste.

Gracias por todo lo que en mi viste y por no rendirte conmigo, por ser abrigo en un mundo tan frío.

Publicado por Paradigma

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