La diosa feme y el monstruo RRSS

Por Omar Rosas

FEME UNA CHICA TRAVIESA Y, A VECES, AVIESA.

Una diosa caprichosa, En la mitología griega personificaba la fama, el rumor y la voz de los dioses. También el cotilleo y la reputación, puesto que se encargaba de extender los rumores y los hechos de los hombres. Sin importarle si estos eran ciertos o no. Por este motivo la buscaban para que los loaran o le huían para que no los denigrara. Habitaba entre las nubes, pero, aún desde lo alto, provocaba desórdenes y malentendidos entre los dioses y, sobre todo, entre los mortales. Rápida en el vuelo y en construir o derribar honras. Una criatura alada de inaudita rapidez para cumplir su misión de mensajera.

CUCHARITAS

Yo si le reviso el Facebook a mi esposo, es más, odio verlo usándolo, ¡Viejo verde! Siempre ha sido escritor, de hace unos años a acá, escribe con más intensidad y yo en la página dos. ¿Total, para qué? No le pagan nada.  La gente en Facebook es como Feme con un ojo y una lengua en cada pluma. Él le da “like” a todo, poco le importa si es verdadero o falso, propalar chismes y rumores dañan una reputación, pero no me hace caso. Gasta su tiempo de sueño en esas boberías, al otro día se vuelve bostezo. ¡Además! Aquel Facebook lleno de sugerencias, de mujeres bonitas, en shorts corto, hilo dental y él afirmando que no las ve ¿Entonces, por qué se las sugieren? Es miembro de un sinnúmero de grupos de escritores, en ese disfraz de grupo intelectual los hay que suben ARTE ¿La pornografía es arte? A mí no me gusta. Entonces viene el debate, entiéndase discusión con mi marido y ya no dormimos como cucharitas.

TENÍA UN OJO DETRÁS DE CADA PLUMA

De sus alas y una lengua por cada ojo que repetía sin cesar todo aquello que aprendía, se enteraba o le soplaban. Nunca dormía y por eso sus ojos eran como de voyerista, nunca se cerraban, porque a FEME no le afectaba el poder del Sueño.​ En todo caso, frente a ella, las ciudades y sus habitantes, vivían episodios de temor o de alegría. Como hoy en día, ante las Redes Sociales: amor/temor.

¿HISTORIA?

Lo oigo conferenciando con su hermano

—¿Cómo saber si es amor?, mira cuantos mensajes he recibido.

—Tonto, eso es más viejo que la Historia Antigua, los dioses griegos ya hacían eso, Zeus tenía a Feme, muy rápida por sus alas, detrás de cada pluma un ojo y por cada ojo una lengua, difundía rumores sin importarle si era verdad o no, eso mismo hacen en las redes.

—¿Va? ¿Historia?, otro mensaje, me está esperando en el parque.

—¿Podrás reconocerla?

—Claro, mira su foto ¿Tú tienes una de la tal feme?

—Si mira su imagen, es hermosa y coqueta de torso semidesnudo y pies descalzos.

—Si le quitaras las alas, me cuadraba.

—¡Sin falta de respeto!

—No te pongas bravo, mi herma, me voy.

Después de oír esta conversación, me quedo con ganas e indago, hay tantas Femes que con su lengua afilada pueden causar estragos, si usaran las redes para estudiar. Al anochecer regresa, no puedo evitar preguntar.

—¿La besaste?

—No, papá, eso no es así, nos sentamos juntos y chateamos un rato.

MUCHO SE LA QUERÍA

Porque se encargaba de que los hechos de los héroes fueran conocidos, y de abrir al conocimiento público las grandes gestas de los héroes; también se le temía, y mucho, cuando traía noticias de desgracias. En lo que sí había consenso sobre FEME, era en la importancia que ella tenía para fomentar la Comunicación, de la que se aprovechaban aquellos que la invocaban para que divulgara a los cuatro vientos sus actos y su fama, para hacerse notar y distinguirse del resto.

SEGUIRÁS ADELANTE

¿Si FEME en su faceta perversa, estuviera aquí, qué haría con este hombre que me critica por usar las redes? Intentaré imitarla.

Cuando yo no esté, seguirás adelante, al despertar mirarás para la mesa donde está la laptop, no tendrás a quien decirle desconéctate de internet, extrañarás la tacita de café, té preguntarás si quedará jugo en el refrigerador.

Cuando yo no esté, seguirás adelante, al despertar mirarás para la mesa donde está la laptop, allí estará tu hijo, le están saliendo canas, aun chateando con aquellas mujeres, no le dirás desconéctate de internet, extrañarás la tacita de café, pasaré fugazmente por tu mente.

Cuando yo no esté, seguirás adelante, al despertar mirarás para la mesa donde está la laptop, allí habrá otra mujer de la edad de tu hijo, chismeando en Facebook, lo que criticaste y pensarás: es tan buena en la cama, no le dirás desconéctate de internet, a esta no, extrañarás la tacita de café, pasaré fugazmente por tu mente.

Por lo tanto, Gracias FEME ¡No me desconectaré de internet!

LA ESPERANZA

Sófocles le dio una ambivalencia y la hizo hija de Elpis, la esperanza. En algunas interpretaciones del mito, le daban el estatus de proveedora de inmortalidad, al hacer recordar las hazañas de un hombre mucho tiempo después de haber muerto.

CARTA A MI FLACA

Te veo flaca, como tú me decías: “Se me paran las orejas cuando adelgazo” y sí. Has perdido la voz, me abrazas, siento que soy invencible. Regreso confiado, tranquilo, cocino, ordeno, te recuerdo, repito cada regaño “No pongas el sartén ahí, seca el baño, no dejes nada destapado”, voy haciendo estas cosas y las repito en voz alta, como si te trajera de vuelta con eso.

            Vendrás, llegarás con tus resabios, hablando alto, ¿Qué pensarán los vecinos? No sé,  estarás aquí, hasta si te equivocas haremos el amor. ¡Si vienes!

            Esta casa vacía es un infierno, no tengo hambre, todo está fregado, no veo obligado ninguna novela turca, son las dos de la madrugada y estoy escribiendo con la luz encendida. Nunca lo vas a saber: Hoy regué tus plantas.

            Ese teléfono no deja de sonar, siempre preguntando por ti, tan enemigo de las mentiras, he cambiado. Me pidieron tu carnet de identidad, van a darte un reconocimiento “post morten”. Te dejo, mañana estaré ansioso esperando a FEME con tu respuesta.

MENTIRILLAS O MENTIROTAS

Como siempre y para todo lo de la vida, los griegos tuvieron una explicación precisa y poética recurriendo a la creación de una alegoría, una metáfora o una fábula casi siempre bella y simbólica que resumía lo esencial, lo digno de recordación, de remembranza y hasta de advertencia. Al igual que los humanos, los dioses del Olimpo griego mientras se despiojaban mutuamente al calor del hogar, encendido con amor por Hestia, chismoseaban; hablaban con habladurías propias o ponían a una personita a hacerlo, unas veces con verdad, otras con mentirillas o mentirotas. Ese era el oficio de la diosa FEME, bautizada Fama por los romanos.

Estaba siempre muy enterada del destino de los hombres y es por ello por lo que podía ensalzar eternamente a personas caídas en desgracias (como Eneas tras la caída de Troya) o, por el contrario, hundir a quien no lo merecía; como fue el caso del difamado Palamedes.

ME DICE ELLA

“Mira viejo, las actividades que están haciendo en esta escuela y no me avisaron, ¿serán locos? Ellos no saben que tengo que reportar sus actividades, vamos, llévame allá, vístete rápido, iba presintiendo el final, pero calladito, si alguna risita se me fue, la disimulé muy bien, llegamos ¿Es aquí? Pregunté haciéndome el equivocado, si, aquí, silencio total, allí no estaba ni el guardia de seguridad, todo era un invento en las redes”

Entonces le cuento este pedazo de historia en la cual Feme, a sabiendas, divulgó una calumnia de Odiseo contra Palamedes. Debido a esto, se enemistaron. En venganza, Odiseo falsificó una carta en la que el rey de Troya, Príamo, supuestamente proponía a Palamedes traicionar a los griegos a cambio de oro.

Y no entiende ¿Qué tienen que ver los dioses con su trabajo? Soy comunicadora, no devota y yo insisto tienes que conocer de historia, el pasado no anula el presente, más bien, lo enriquece, aviva y potencia. 

EN MODO SELFIS

Este era el deseo de todo héroe, permanecer eternamente en las mentes de las generaciones futuras, pervivir en la gloria, tener fama, honor, renombre, prestigio, reconocimiento de sus acciones, obras, batallas. Tan deseada era la fama, que el propio Aquiles, ya bien famoso, renunció a una vida tranquila para regresar al combate en la Guerra de Troya; en efecto, prefirió una vida corta y gloriosa a una vacía, lánguida o mediocre. Muchos jóvenes, en modo selfis, han rodado al vacío por una foto, una gracia, o un “like”.

FLORES PARA FEME

Aunque no soy una devota ferviente, tengo mi virgencita plástica, pequeñita, no es propiamente una virgen, es una diosa, FEME, a la cual le pido por mis hijos cada mañana, después de ponerles flores. Es que a ellos las redes me los tienen loquitos y FEME si sabe de eso, ella me los puede ayudar. Cada mañana le ruego porque me les dé cordura a los chicos, que los enamore con el estudio, le cuente sobre historia antigua, algo que los haga buenos. Mi esposo lo sabe, por eso me extrañó tanto que me haya votado las flores, así, violentamente ¿Qué le pasa a este hombre? ¿Se estará volviendo loco?

Después de este incidente, me escurrí, aproveché para sentarme delante del ventilador, sin blúmer. Hacia tanto tiempo que no me afeitaba, a él no le gusta. La maquinita esta tan mala, hasta me hice heriditas. Esos malditos pelos son sagrados para él, igual que para mí FEME… Aaaaaah ¡Ya!

LAS TETAS DE ISABEL

Isabel, la profesora de Historia Antigua, nuestro ideal de mujer, poseía unas impresionantes tetas, nos tenía enamorados, si hablaba de lo coqueta que era la Diosa Feme su postura era sensual, si mentaba su torso desnudo, el vestido descolgaba hasta cerca del pezón, sus finos y blancos pies descalzos nos hacían babear. Una noche, después del timbre, en el albergue de las profesoras había una persiana abierta, Todos vinieron para mi litera, el mejor punto de observación; cien ojos como los de FEME e igual cantidad de bocas mandando a hacer silencio, asechaban la posibilidad de ver a Isabel desnuda y así fue —casi— se quitó la blusa —los que no se habían decidido, se incorporaron al grupo—se zafó un tirante—traqueo la litera—se zafó el otro—volvió a traquear y se vino abajo—Aun en el piso nos imaginándonos las tetas de la profe, esta vez los ojos de FEME no vieron lo que pasa en la tierra en el albergue de al lado.

NADA HA CAMBIADO

Se la solía mostrar junto a una llama, puesto que los rumores pueden encenderse y propagarse muy rápidamente y con su lengua afilada podía causar estragos, al descubrir secretos, propalar chismes y rumores que dañaran una reputación o las relaciones. Esta personificación de los rumores y la fama en la mitología griega es intrigante porque —como se ha insistido— poco les importaba si eran verdaderos o falsos. A menudo, su influencia podía cambiar el destino de las personas, ya que la fama y la reputación eran muy valoradas en la antigua Grecia. Hoy en día, nada ha cambiado. 

MI PRIMER BESO

… Le eché los brazos al cuello y besé su mejilla, y, en el momento de besar la otra, nuestros labios se encontraron y su boca, se apretó contra la mía… Nos besamos como si aquello jamás debiera cesar…

Estas páginas del Diario de Ana Frank las releía, imaginando cuando por fin me sucediera a mí. Había una chinita, tenía algo que me volvía loco, con el tiempo me di cuenta de que era sus hoyuelos al reír. Una noche, accedió a salir, gozamos, ya de madrugada su boca pequeña cupo dentro de la mía, sus labios carnosos los sentí cálidos, su lengua con sabor a menta fue una delicia.

Pero allá arriba, Feme la peor de los demonios, con su poder de hacer grande lo pequeño y pequeño lo grande sintió celos de mi felicidad. Los hombres al principio reacios a sus relatos, terminaban tomando como ciertos todos sus argumentos e impidieron nuestro amor. Hoy sesenta años después vuelvo a ver a esta desgastada mujer a quien FEME no me permitió amar.

Basado en el Editorial: Feme-fama una diosa muy “comunicativa” para tiempos digitales Autor: Orlando Solano Bárcenas. Clío: Revista de historia, ISSN 1579-3532, Nº. 252, 2022, págs. 58-61

Publicado por Paradigma

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