
Al graduarse, El Señor de los Escritores rechaza el tradicional hilo de algodón y prefiere portar sobre su pecho un ofidio vivo… ¿Qué intenta enseñarnos a quienes escribimos?
Ganesh tiene una conexión estrecha y múltiple con un símbolo de suma importancia no sólo en la tradición hindú, sino en la semítica, en la mesoamericana, en la nórdica… Éste es la serpiente. En otras entregas de El colmillo de Ganesh ya tuvimos atisbos de ello, como cuando Siva le ofrece una sierpe a su hijo para aliviar su ardor interno luego de luchar contra Analasura; también podemos recordar la vez que un ofidio le sale al paso y provoca un accidente en el cual se abre el vientre de Ganapati y éste, con toda tranquilidad y de buen humor la usa como cinturón para mantener su vientre cerrado mientras Chandra, la Luna, se ríe. Como en las tradiciones mencionadas la víbora contiene dentro de sí una cantidad de significaciones imposible desenmarañar en un sólo intento, así que lo haré repartiendo en distintas entregas las historias en donde aparecen Ganesh y las serpientes, comenzando con la historia de un estudiante el día de su graduación:
En las laderas del Monte Kailash, hogar de Siva y su familia, se celebraba una importante ceremonia. Era el día en que Ganesh, tras completar sus estudios de los Vedas bajo la tutela de los más grandes sabios, recibiría su upanayana, el ritual de iniciación que marca el comienzo de la vida como estudiante formal de las escrituras sagradas.
Todos los dioses se habían reunido para presenciar este importante momento. Siva y Parvati observaban orgullosos mientras los brahmanes preparaban los elementos rituales: el agua sagrada, las ofrendas de fuego, y lo más importante, el yajnopavita, cordón sagrado que todo iniciado recibe y lleva cruzado sobre el pecho como símbolo de su segundo nacimiento, el espiritual.
Cuando llegó el momento de presentar el cordón sagrado, el sabio Brihaspati, preceptor de los dioses, se acercó con un fino hilo de algodón trenzado, como dictaba la tradición. Sin embargo, antes de poder ofrecerlo, Ganesh hizo un gesto para detenerlo. “Amado maestro, te agradezco este símbolo tradicional. Sin embargo, como hijo de Siva y futuro protector del conocimiento, mi yajnopavita debe reflejar la naturaleza eterna y siempre cambiante del conocimiento.”
Un murmullo de sorpresa recorrió la asamblea. Nunca antes un iniciado había rechazado el cordón tradicional. De lejos, Siva observaba con interés, mientras Parvati miraba a su hijo con una mezcla de curiosidad y orgullo por su independencia. Ganesh cerró sus ojos y emitió un suave canto. De las profundidades de la tierra emergió una magnífica serpiente de escamas brillantes como joyas deslizándose hasta los pies de Ganapati. “Esta serpiente,” explicó, “representa el conocimiento eterno que se renueva una y otra vez, como la serpiente que muda su piel pero mantiene su esencia. Ella será mi yajnopavita, mi conexión viviente con la sabiduría eterna.” Con movimientos fluidos, Ganesh tomó a la serpiente con ambas manos y la colocó cruzada sobre su pecho, de izquierda a derecha, tal como se lleva el cordón sagrado tradicional. La sierpe, entendió pronto su papel sagrado y se mantuvo inmóvil en esta posición, sobre el pecho del Señor de los Escritores. Brihaspati, sorprendido al inicio, pronto comprendió la sabia elección de Ganesh. “En verdad,” exclamó, “no hay símbolo más adecuado para quien está destinado a ser el señor de la sabiduría y el removedor de obstáculos. La serpiente representa la energía kundalini, la fuerza vital que, cuando se despierta, lleva al conocimiento supremo.” Siva sonrió con aprobación y dijo: “Mi hijo eligió con sabiduría”, se volvió y declaró con una voz capaz de llegar a todo ser en el universo: “Que todos recuerden que el verdadero conocimiento no está en los símbolos externos sino en la comprensión profunda y trascendental a todas las formas”.
Desde ese día, en muchas representaciones, Ganesh aparece con un ofidio como yajnopavita, recordándonos los siguiente: El conocimiento de verdad está vivo, es dinámico y permanece en constante renovación, como una víbora quien una y otra vez muda la piel para renacer la misma diferente.
Esta característica establece una poderosa metáfora sobre una parte vital del proceso de escritura: revisión y edición. Así como la sierpe no descarta su ser esencial al mudar de piel, un texto mantiene su esencia a través de las revisiones, refinándose y renovándose sin perder su identidad. Cuando Ganesh elige una víbora como su hilo sagrado en vez del tradicional cordón de algodón, simboliza esta naturaleza dinámica y evolutiva del conocimiento y la escritura. Sugiere que el verdadero conocimiento no es estático sino dinámico en su renovación y transformación.
La forma sinuosa de la sierpe evoca el flujo continuo y ondulante de ideas característico del pensamiento creativo. No es rígida ni predecible, se mueve adaptándose con gracia para encontrar su camino alrededor de los obstáculos. Este flujo serpentino se refleja en la escritura cuando las ideas se desarrollan orgánicamente, conectándose de maneras inesperadas y significativas. Ganesh, con su serpiente-yajnopavita, representa la capacidad de mantener este flujo creativo mientras se navegan los obstáculos inherentes al proceso de escritura.
El yajnopavita tradicionalmente simboliza el “segundo nacimiento”, y conecta el mundo material con el espiritual. Cuando este hilo sagrado es un ofidio vivo, la conexión se vuelve dinámica y consciente. Para los escritores, esto puede representar un puente entre el consciente y el inconsciente, entre el pensamiento racional y la intuición creativa. Ganapati, con su serpiente-yajnopavita, facilita este tránsito entre mundos, permite a los escritores acceder a las profundidades de la psique colectiva y traer sus tesoros a la superficie.
El hilo sagrado también representa la continuidad de la tradición, la conexión ininterrumpida entre maestros y discípulos a través de generaciones. La asociación con la inmortalidad y la regeneración de los ofidios refuerza este simbolismo. Ganesh, como Señor de los Escritores, sostiene este hilo de continuidad literaria. Quienes siguen este camino se conectan con su creatividad y con la tradición de narradores y poetas quienes les precedieron y se incorporan a un linaje ininterrumpido de transmisión de conocimiento.
La forma sinuosa de la víbora refleja la estructura de muchas narrativas efectivas: no avanzan en línea recta: se mueven con giros y vueltas inesperados, creando tensión y resolución, conflicto y catarsis. El Señor de los Escritores, llevando la serpiente como yajnopavita muestra, a manera de símbolo, el arte de la narrativa serpentina: historias que se enrollan y desenrollan con gracia natural, manteniendo al lector cautivado a través de sus giros y revelaciones.
