Sólo así…

A veces, sólo fumando lograba levantarme de la cama y calzarme los zapatos. Sólo así la vida me regalaba una sonrisa y se pintaba de colores. Sólo así podía hacer todas esas cosas que no deseaba hacer, como despertarme a fuerzas, bañarme sin quererlo, desayunar sin hambre, salir a la calle a pelear por un lugar en el transporte público para llegar a tiempo a encarcelarme la mayor parte del día en un lugar que detestaba, cuando en realidad deseaba hacer cosas más tranquilas y placenteras como pasear a los perros, leer el periódico en una banca del parque, platicar con el tendero o tomar café sin prisas.

Si no fuera por ella, por su paz en cada bocanada, no sé cómo habría hecho esas cosas durante tantos años.
Sin ella, seguramente habría acabado en otra parte. Quizás visitando a mis difuntos desde hace tiempo.

Publicado por Paradigma

Medio de comunicación dedicado al periodismo literario de largo aliento; nuestras bases son la ética, la veracidad, el respeto a las fuentes y a las audiencias.

Deja un comentario