Dibujar para entender en biología

Los libros de ciencias naturales están llenos de ilustraciones hermosas: un esquema de una neurona o la delicada ornamentación de la concha de una almeja. Durante años, como estudiante de biología, me pregunté por qué mis profesores insistían en que dibujáramos lo que veíamos bajo el microscopio o en el campo. ¿De qué serviría dedicar tanto tiempo en hacer malos dibujos si ya existían esquemas detallados en los manuales de laboratorio o incluso fotografías de alta resolución?

Fue mucho después, al sumergirme en el estudio de los invertebrados fósiles —ya en mi tesis de licenciatura—, cuando entendí la verdadera magia del dibujo en la biología. No se trataba de replicar la realidad con perfección, sino de entrenar la mirada para captar detalles que pasarían desapercibidos en una fotografía. Un trazo lento revela patrones que, a primera vista, no había notado. Incluso mis garabatos se volvieron un mapa del tesoro, ya que entre líneas torpes surgían estructuras que nunca les había prestado atención.

Confieso que, durante años, evité ser el encargado de los dibujos en los trabajos en equipo. Pero hoy, entre lupas y especímenes, he aprendido que el lápiz es tan crucial como el microscopio. Como taxónomo (un biólogo que identifica, describe y nombra a los seres vivos), suelo consultar trabajos previos a la era de la fotografía científica. Así, me encuentro con dibujos que, a pesar de tener un siglo de antigüedad, me permiten reconocer cada estructura de un organismo y tratar de determinar a qué especie pertenece. En cambio, en artículos modernos con fotografías o modelos 3D, no siempre se logran distinguir del todo las estructuras clave para su identificación, ya que no resaltan como en un dibujo. Por eso, estoy seguro de que el dibujo seguirá perdurando en el trabajo científico.

Ahora, como profesor, pido a mis estudiantes que dibujen, que se tomen el tiempo de observar y entender. Pueden tomar todas las fotografías que quieran, pero deben dibujar. Al final, quizás el resultado no sea como esas ilustraciones de los libros, pero será una herramienta útil para una observación profunda. Porque en biología, en muchas ocasiones, ciertos detalles sólo se revelarán al dibujarlos.

Publicado por Paradigma

Medio de comunicación dedicado al periodismo literario de largo aliento; nuestras bases son la ética, la veracidad, el respeto a las fuentes y a las audiencias.

Deja un comentario