Trump y su obsesión por el Nobel, una paz absurda para Palestina

Eufemismos y verdades a medias, el sello de las negociaciones y los planes de Estados Unidos, país que, al parecer, será el encargado de imponer su voluntad en la Franja de Gaza, territorio palestino violentado por Occidente desde hace décadas.

Y es que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ya aceptó la propuesta del presidente estadounidense, Donald Trump, para imponer «la paz» en un espacio devastado por ellos mismos.

Estados Unidos propone que Gaza sea una zona libre de terrorismo y desradicalizada, por lo que habría que reflexionar, ¿qué es terrorismo y qué es radicalización según Trump? A partir de la guerra entre Occidente y Oriente Medio, la cual podemos identificar desde la Primera Guerra Mundial, sólo por tener una referencia en el mundo moderno, nuestra cultura está impregnada de conceptos impuestos desde las potencias. La propaganda en el cine, la televisión y las historietas nos han obligado a ver al musulmán y al islamista como los enemigos, cuando por simple naturaleza no lo son.

Se le dice radical o terrorista al que no conoces o no entra en tu sistema de valores, al que defiende su tierra cuando quieres violentarla y robar de ella sus recursos, lastimar a su gente. Para muchos activistas, el día de hoy los terroristas son Benjamin Netanyahu, el gobierno de Israel y los países que lo apoyan, precisamente porque hay un hartazgo de la visión occidental. Ojo, el terrorista no es el judío, sería caer en el mismo simplismo, el terrorista es el dueño de la industria armamentista y los Estados que fomentan el genocidio contra los palestinos o contra cualquier pueblo asediado del mundo.

Luego Trump afirma que, de llegar la paz que propone a Gaza, ésta será gobernada temporalmente por un Comité Palestino tecnocrático y apolítico (palestinos calificados y expertos internacionales) para gestionar los servicios públicos.

«Tecnocrático», ¿qué diablos es eso? Tan sólo pensemos en que México fue gobernado por tecnócratas a partir del sexenio de Luis Echeverría (1970-1976) y hasta Ernesto Zedillo (1994-2000), pasando por fiascos criminales como Carlos Salinas de Gortari (1988-1994). Gobiernos de funcionarios elitistas que estudiaron en el extranjero y, con políticas totalmente ajenas a la cultura y la sociedad mexicana, impusieron modelos globalistas y neoliberales.

Tal fue su fracaso en nuestro país, que, por su causa, hubo crisis económicas, levantamientos armados, como el del EZLN, e incluso perdieron el poder como partido y lo entregaron a Vicente Fox (2000-2006), que para el caso resultó peor para la economía y la seguridad del país.

Por supuesto que Trump quiere a tecnócratas en Gaza, quiere occidentalizar a una de las culturas que más simboliza la resistencia en el mundo en contra del imperialismo de las potencias capitalistas, pues, sumado a ello, este comité que propone estará bajo la supervisión de un nuevo organismo internacional, el Consejo de Paz, presidido por el propio mandatario de EU, y que incluirá a figuras como el ex primer ministro británico Tony Blair, quienes gestionarán los fondos de reconstrucción.

¿Escuché a alguien decir Plan Marshall? Es lo mismo de siempre: Estados Unidos invierte en territorios destruidos por la guerra, impone instituciones y se apodera de más espacios en el mundo. ¿Qué son el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la OTAN y hasta la misma ONU, sino instituciones internacionales que fortalecieron el sistema mundo estadounidense después de una crisis mundial?

Para rematar, claro que Hamás no tendrá ningún papel en el gobierno de Gaza. Para muchos suena lógico, pero quitémonos un momento nuestro filtro Occidental y no le llamemos Hamás, llamémosle ejército palestino, ¿diferente, no? Por eso la ola de reconocimiento del Estado palestino por. parte dd varios países era importante, porque había que legitimar a sus instituciones y a quienes su pueblo decidió encumbrar. Pero claro, EU lo quiere decidir todo.

Finalmente, y claro que hay que celebrarlo, la flotilla humanitaria rumbo a Gaza, apoyada por buques militares de España e Italia fue clave para la presión de Trump contra Netanyahu: si Israel se atreve a realizar ataques contra las fuerzas armadas de dichos países, era declarar la guerra a la Unión Europea, ¿de verdad eso quiere Trump, obsesionado con el Nobel de la Paz? Ya vimos que no.

En fin, todo apunta a que Trump recibirá el premio, que tiene validez legítima sólo para quien no analiza a los ganadores desde hace décadas, y habrá que esperar qué dice Hamás sobre los planes de EU, porque aún está en vilo la devolución de todos los rehenes israelíes, vivos y fallecidos, en un plazo de 72 horas tras la aceptación pública de Israel. A cambio, el país hebreo liberará a 250 presos palestinos con cadena perpetua y a mil 700 gazatíes detenidos después del 7 de octubre de 2023. Veremos qué pasa.

Publicado por Paradigma

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