Por Alexis Boleaga
Poema en la FES Aragón
Aquí ya se está
muriendo la generación.
Han de invitarnos
a volvernos anecdotarios
en los jardines donde el gozo
se vuelve humor de aislados
seres en agonía,
en tragedias que nadie sabe
en su inmisericorde burla,
diciéndole comunión
y afecto a los desvelos,
y al grupo,
el triste solo.
Primera clase
Se erosionan formas
dentro del puro blanco,
tendidos al cantar el ave común,
presintiendo la enajenación
en estos misterios de criptas.
Desecho, humillado,
cruel certidumbre
del tiempo en el aula,
al sórdido vuelo del paseriforme
orbito en un remoto
triángulo estelar,
acá en lo estéril
de penosas pupilas
en su máxima sombra.
El solo
Ya se me siente el frío,
la angustia del hueso dolorido,
el vacío neón tragado por la ola,
ancestro plañidero
que retorna la tierra
en primordiales temblores
y se los lleva lejos,
sin retorno.
Quedo solo,
se me siente el frío,
esplende,
sin flor que cubra mi cadáver
desmembrado,
ni quien reclame
mis rencores.
