La inspiración como adorno de la escritura

Vasuki ocupa un lugar prominente en la mitología hindú, junto con Shesha, es uno de los nagarajas o reyes serpiente. Uno de los mitos donde tiene un papel relevante es anterior al Mundo como lo conocemos. En ese entonces los dioses y demonios eran mortales, así que se propusieron conseguir el elixir de la inmortalidad y para ello se trasladaron a un océano de leche que existía en un lugar lejano y colocaron al monte Mandara sobre el caparazón de Kurmá, un avatar con forma de tortuga de Visnú, para servir de molinillo, y alrededor del monte se enrolló Vasuki y tanto los seres divinos como los demonios usaron al rey serpiente para hacer girar el monte y batir el océano de leche de donde salió el elixir que los haría inmortales. Pero antes de obtenerlo, brotó del batido un veneno que amenazaba con destruir al Mundo, Siva lo bebió y lo retuvo en la garganta. Vasuki se le enrolló a Siva alrededor del cuello para ayudarle a contener esta ponzoña… Así pues, queda clara la posición de Vasuki en la cosmología hindú y su estatus de ser con inmenso poder, asociado con las fuerzas primordiales de la creación y la transformación.

            Y Vasuki también está asociado con Ganesh, no es en vano que sea hijo de Siva y el general de sus Ganas. No hay una historia que establezca el origen de su relación, más bien ésta se da a partir de la iconografía de Ganapati, como con el resto de las nagas. Lo anterior no impide imaginarnos el siguiente relato: Cuando dioses y  mortales compartían el Mundo. Un día, Vasuki gobernaba el reino subterráneo de Patlay; mientras meditaba, sintió una llamada atrayéndolo a la superficie. Era la energía de Ganesh, quien acababa de completar una serie de austeridades en la cima del monte Kailash. Intrigado por esta presencia, Vasuki emergió de las profundidades y fue hacia la montaña sagrada. Al llegar, encontró a El Señor de los Escritores sentado en profunda meditación, su radiación iluminaba el paisaje. El rey serpiente quedó maravillado ante la serenidad y el poder emanado por el dios con cabeza de elefante. “Oh, gran Ganapati,” dijo Vasuki inclinándose, “sentí tu poder desde las profundidades de la tierra y vine a ofrecerte mis respetos.” Ganesh abrió los ojos y sonrió al ver al nagaraja ante él. “Bienvenido, Vasuki,” respondió, “Tu presencia honra mi meditación.” Durante días, Vasuki permaneció junto a Ganesh, escuchando sus enseñanzas sobre los misterios del universo. La sabiduría de El Señor de los Escritores impresionó al rey serpiente, quien nunca había encontrado un ser con tal conocimiento y comprensión. Conmovido por la devoción de Vasuki, Ganapati le dijo: “Gran rey de las serpientes, tu lealtad y atención merecen una bendición. ¿Qué deseas de mí?” Vasuki respondió: “No deseo nada más que servirte. Permíteme estar cerca de ti, para aprender de tu sabiduría.” Ganesh extendió la mano y le tocó la cabeza. “Entonces te concedo el honor de ser mi ornamento. Rodea mi cuello y sé mi compañero constante, simboliza mi dominio sobre los ciclos del tiempo y las fuerzas primordiales del universo.” Vasuki se enroscó alrededor del cuello de Ganesh, transformándose en un magnífico collar viviente. Desde ese día, en muchas representaciones, Ganapati aparece adornado con el rey de las serpientes, como símbolo de su control sobre las fuerzas de la naturaleza y su capacidad para transformar energías peligrosas en adornos benéficos. Los sabios aún cuentan que cuando Ganesh lleva a Vasuki alrededor de su cuello, como Siva, quiere recordarnos que incluso las fuerzas más temibles de la naturaleza se pueden dominar con sabiduría y compasión, y que los obstáculos más grandes pueden convertirse en nuestros mayores aliados.

            Según el Ganesha Purana, uno de los textos dedicados a Ganapati, éste sólo puso a Vasuki alrededor de su cuello como adorno. Ahora, esta acción, simple en apariencia, implica algunos significados:

  1. Dominio sobre las Fuerzas Primordiales: Al incorporar a Vasuki en su iconografía, Ganesh demuestra su capacidad para controlar y dirigir incluso las energías más poderosas y potencialmente peligrosas del universo.
    1. Integración de Opuestos: La imagen de Ganesh con Vasuki es una unión armoniosa de fuerzas contradictorias: lo estable y lo fluido, lo estructurado y lo caótico, lo consciente y lo inconsciente.
    1. Transformación del Poder: La serpiente, que en muchas tradiciones representa una fuerza vital primordial, es canalizada y dirigida por la sabiduría y el intelecto personificado en Ganesh.

Y ya metidos en lo nuestro, la imagen de Ganapati en control de Vasuki se puede interpretar como una metáfora para quienes buscamos dominar el oficio de escribir:

  1. No Suprimir sino Dirigir: Ganesh no mata ni suprime a Vasuki, lo incorpora y dirige. Quien escribe no debe suprimir las energías creativas primordiales (incluyendo emociones intensas, impulsos inconscientes o ideas perturbadoras), sino aprender a canalizarlas constructivamente.
    1. Respeto por el Poder de lo Primordial: El Señor de los Escritores trata a Vasuki con respeto, reconoce su poder inherente. Quien escribe debe mantener un respeto por las fuerzas creativas primordiales, poderosas y potencialmente peligrosas cuando se manejan sin cuidado.
    1. Integración en lugar de Conflicto: La relación entre Ganapati y Vasuki no es antagonista sino integrativa. Al escribir debemos buscar la integración de las diversas facetas de nuestro ser creativo en lugar de permitirles entrar en conflicto.
    1. Transformación a través del Contacto: El contacto con Vasuki transforma a Ganesh, adornándolo y complementando sus poderes. De manera similar, el contacto con las energías creativas primordiales transforma a quien escribe y a su obra.

La relación entre Ganesh y Vasuki también ofrece un modelo para comprender la tensión entre dualidad y no-dualidad en la escritura:

  1. Trascendencia de Dicotomías: Así como Ganesh y Vasuki representan la integración de opuestos aparentes, la escritura puede trascender algunas dicotomías simplistas como forma/contenido, tradición/innovación, o personal/universal.
  2. Unidad en la Diversidad: La imagen de Ganesh y Vasuki sugiere cómo elementos diversos pueden formar una unidad coherente, un principio fundamental para la escritura.
  3. Reconciliación de Contrarios: Quien escribe, como El Señor de los Escritores con este nagaraja, puede reconciliar fuerzas contrarias a primera vista, como la disciplina y la libertad, la estructura y la espontaneidad, lo familiar y lo extraño.

La relación entre Ganesh y Vasuki ofrece una metáfora rica para estudiar el proceso creativo y el oficio de la escribir. La escritura emerge de la integración armoniosa de fuerzas opuestas: estructura y fluidez, intelecto e intuición, tradición e innovación, control y rendición. Como Ganapati, quien no suprime a Vasuki sino lo incorpora y dirige, quienes escribimos no debemos luchar contra las energías creativas primordiales sino aprender a canalizarlas. Éstas no son enemigas de la estructura sino un complemento adecuado. En última instancia, la imagen de Ganesh y Vasuki nos invita a concebir la escritura como una forma de integración, un proceso mediante el cual, aspectos dispares del ser y la experiencia se unen en una totalidad armoniosa mayor a la suma de sus partes.

            Para quienes escribimos contemplar esta antigua imagen mitológica, es una invitación a honrar tanto la sabiduría estructuradora como la energía primordial dentro de nosotros, reconociendo que la maestría no consiste en el dominio de uno sobre el otro, sino en la danza de una colaboración transformadora.

Publicado por Paradigma

Medio de comunicación dedicado al periodismo literario de largo aliento; nuestras bases son la ética, la veracidad, el respeto a las fuentes y a las audiencias.

Deja un comentario