El último metro, historia de cruda y desdichada realidad

Por Miguel Alejandro Rivera

A veces la vida se pone creativa y nos junta todas las tragedias que se le vengan en gana; no hay ser humano que, tras un par de décadas en el mundo, no haya experimentado esa sensación de vacío en el pecho porque la presión de las desgracias lo asfixie sin tregua a la vista.

Martín camina por la Ciudad de México así, hecho trizas; lo corrieron del trabajo sin explicación alguna y ni se imagina que pronto lo van a secuestrar y su esposa habrá de dejarlo. Esto es el spoiler de apenas las primeras páginas de El último metro (Ítaca, 2022), una novela de Francisco Pérez Arce, autor de otros títulos como Hotel Balmori (2004), La huelga que vivimos (2016), entre otras obras.   

Enmarcada en la colonia Portales de la capital del país y en la avenida Tlalpan, el último metro entrelaza los caminos de Martín, taciturno funcionario público, y de una prostituta, quien se vuelve su más íntima compañera en tan complicado momento de la vida.

Sin embargo, con una conexión de historias a manera de diario contado desde varios enfoques narrativos, en El último metro también conocemos la historia de esta chica, quien nos muestra la realidad de muchas mujeres mexicanas que sobreviven a la desdicha de nacer en la clase media baja.

Sin lugar a dudas, la novela alcanza un pico estremecedor cuando nos habla del ineludible destino de muchas mujeres que crecen sin rumbo y en las calles: “A todas nos violan. No es accidente”.

Un tipo al que le cae el mundo encima y sólo sueña con la venganza; una prostituta cuyo objetivo es no tener el mismo destino que sus amigas asesinadas. Narrada con soltura y voz auténtica, El último metro es una interesante novela que te sorprende conforme avanzan las decisiones de sus personajes, a veces tan visuales que se antoja como una película que se proyecta en nuestra mente.  

Publicado por Paradigma

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