
¿Usas alguna herramienta para dotar de estructura a tus ideas, intuición, inspiración, al texto que emerge como la columna de agua de un géiser?
La idea de representar al Universo, algún punto de vista, la realidad o cualquier otro concepto mediante un dibujo es común a muchas culturas. En México tenemos la escultura prehispánica conocida como Piedra de Sol y el mural más grande del mundo: La marcha de la humanidad en la Tierra y hacia el cosmos, de don David Alfaro Siqueiros, por ejemplo; la primera intenta codificar el Universo desde la perspectiva cultural mexica y la segunda presenta un punta de vista sobre el papel de la humanidad en lo existente. Pero quizá la más típica del entretenimiento de plataforma sea el mandala, un dibujo abstracto hecho con formas geométricas complejas que proviene de la tradición cultural asiática; existen mandalas japoneses, indios, chinos, etcétera, pero quien ha tenido mejores publirrelacionistas sobre el asunto es Tibet. Como prueba de lo anterior puede tomarse el capítulo 33 (episodio 7 de la tercera temporada) de la serie House of Cards. Durante esta parte del show, los personajes sienten la inestabilidad del mundo y de su relación y se niegan a aceptarla, pero, como contraste, hay un grupo de lamas tibetanos creando un mandala de arena de colores en la Casa Blanca, para destruirlo en cuanto lo acaban. Es de notar la ironía del final, puesto que Frank le entrega una foto del mandala a Claire, a quien le daba curiosidad y no lo pudo ver terminado, acompañada de una nota en la cual le dice: “Nada es eterno excepto nosotros”… Justo el personaje de Kevin Spacey, Frank Underwood, deja de ser requerido en la última temporada debido a unas acusaciones de abuso perpetrado por el actor, mismas que no lograron sostener su culpabilidad en las cortes a las cuales fue llamado en Reino Unido y EE UU, ¿se mira la ironía?
Muy relacionado con el de mandala, el concepto de Yantra (del sánscrito yam, “sostener” o “controlar”) se origina en los textos tántricos y los Upanishads, en especifico en el Ganapati-upanishad o Ganapati Atharvashirsha, donde se describe a Ganesh no sólo como una deidad antropomórfica, sino como la esencia misma de la geometría sagrada y el sonido (Mantra). La historia del Ganesha Yantra se entrelaza con la creación de El señor de los escritores por la diosa Parvati. Según el Shiva Purana, Ganesh fue creado para ser el guardián del umbral, una entidad quien controla el acceso a lo sagrado. En esta función, el Yantra actúa como el “cuerpo energético” de Ganapati que detiene a las fuerzas antagonistas del caos, la distracción y la ignorancia (Avidya). Cuando Ganesh fue nombrado “Señor de los Ganas” (Ganapati), se le otorgó el poder de ser el primer obstáculo para los impuros y la primera puerta para los devotos, una dualidad que el Yantra captura a la perfección al ser tanto un escudo protector como un portal de sabiduría, según cuenta el relato puránico.
El Ganesha Yantra es una composición geométrica precisa donde cada línea y color tiene un propósito metafísico. El punto central (Bindu) representa la unidad suprema, el origen de toda creación y el foco de concentración absoluta, es el equivalente al “yo” de quien escribe antes de plasmar la primera palabra. Contiene dos triángulos entrelazados: un triángulo invertido simboliza la energía femenina (Shakti), la intuición y el descenso de la gracia divina, y un triángulo ascendente representa la aspiración masculina, el esfuerzo intelectual y la elevación de la conciencia; su conjunto simboliza el equilibrio perfecto entre inspiración y técnica. La intersección de estos triángulos forma una estrella de seis puntas. El loto de ocho pétalos simboliza el florecimiento de las ideas y las facultades intelectuales, como representación de los Siddhis (poderes espirituales) y diversos aspectos de la naturaleza humana. El Bhupura (cuadrado exterior), con sus cuatro puertas cardinales, representa el mundo material y la estabilidad, y es el límite protector del proceso creativo de las distracciones externas y controla las influencias que entran al proceso. Casi siempre los colores utilizados son el amarillo (asociado con la tierra y el intelecto) y el naranja/rojo (asociado con la energía vital y la actividad).
El Ganesha Yantra es una herramienta de transformación interna que invoca y transmuta diversas cualidades humanas. Vence la inercia (Tamas), la dispersión mental, el miedo al fracaso y el “bloqueo” creativo, ayuda a disolver el egoísmo que impide a la Verdad fluir a través de la pluma. Al mismo tiempo, invoca la claridad mental (Buddhi), la perseverancia, la memoria y la capacidad de síntesis. La lección espiritual fundamental es: El orden externo, representado por la estructura del Yantra, es un reflejo del orden interno. Por su parte, la lección moral es que para manifestar algo en el mundo, como un libro o un poema, primero se debe construir una estructura mental sólida y sagrada como cimiento para la expresión.
La adoración del Ganesha Yantra, conocida como Yantra Puja, implica rituales específicos de purificación y meditación. Se coloca el Yantra orientado al Este o al Norte, se purifica con agua o leche y se unge con pasta de sándalo o bermellón. La meditación consiste en fijar la vista en el Bindu central mientras se visualiza la forma de Ganesh, integrando la geometría con el sonido sagrado. El uso del Yantra es inseparable del mantra “Om Gam Ganapataye Namah”. En el culto avanzado, se recita el Ganapati Atharvashirsha, el cual identifica a Ganesh con el alfabeto y el conocimiento supremo. Aunque se usa diario, su poder se considera máximo durante el Ganesh Chaturthi, cuando se instalan nuevos Yantras para bendecir el hogar y los instrumentos de trabajo, como plumas y herramientas de escritura.
La conexión entre el Ganesha Yantra y el rol de Ganesh como El señor de los escritores es profunda y ofrece una guía práctica para cualquier autor. Así como el Yantra organiza el espacio sagrado, quien escribe debe organizar el caos de sus ideas en una estructura coherente, y el Yantra sirve como metáfora del “esquema” o “mapa” de una obra literaria. El punto central del Yantra ayuda a quienes escribimos a no perder de vista el núcleo de nuestro mensaje a pesar de las digresiones narrativas. Ganesh, como Vighneshvara (Señor de los obstáculos), utiliza la geometría del Yantra para canalizar la energía estancada, representa la técnica y la disciplina, dos elementos que permiten a la inspiración emerger incluso en condiciones difíciles.
La historia donde Ganesh rompe su colmillo para usarlo como pluma se refleja en el Yantra como el acto de llevar lo infinito a lo finito. El Yantra enseña que escribir es un acto de “geometrizar” el pensamiento, convirtiendo la inspiración abstracta en una forma tangible y perdurable. Finalmente, el Bhupura (cuadrado exterior) del Yantra enseña a quienes escribimos la importancia de crear un “templo” de silencio y aislamiento necesario para la gestación de la palabra escrita, y de proteger el proceso creativo de las distracciones del mundo exterior.
