La metamorfosis del guardián

Anthropomorphic elephant in robes surrounded by cosmic energy inside a temple with watching monks.

Los procesos mediante los cuales los humanos crecemos y evolucionamos son las historias más valiosas de contar.

Ya desde los tiempos del teatro clásico griego, como público, los seres humanos disfrutamos, como aún hoy gozamos, de las trilogías. Y a tal punto se educa uno mientras se consumen historias que, para concluir la trilogía comenzada con El protocolo del escriba y continuada en La senda de la circunvalación, aquí presento una tercera adaptación de la estructura del viaje del héroe desde los pasatiempos de El señor de los escritores. Esta estructura diegética se basa en su mito principal: Ganesh es creado por Parvati a partir de pasta de sándalo para ser su guardián, luego es decapitado por Siva en un acto de furia y ego, sin que ninguno de los dos sepa que son padre e hijo. Para salvarlo, se le injerta la cabeza del primer ser vivo que encuentran los Ganas, un elefante. Así, su identidad “rota” se convierte en la fuente de su divinidad.

La metamorfosis del guardián:

Etapa de Ganesh [Etapa de Campbell]

  1. La pureza del deber [Mundo ordinario]: El protagonista existe en un estado de identidad rígida y propósito único (el guardián, el soldado perfecto, el creyente devoto).
  2. La fuerza incontenible (Siva) [Llamada a la aventura]: Una fuerza de la naturaleza o una autoridad superior llega y desafía el propósito fundamental del protagonista, sin reconocer su legitimidad.
  3. La defensa obstinada del ego [Rechazo de la llamada]: El protagonista se aferra a su deber y a su identidad original, y eso le provoca un conflicto inevitable.
  4. El creador impotente (Parvati) [Encuentro con el mentor]: El Destinador, es decir: la figura que le da su propósito original apoya al Sujeto pero aquel se revela incapaz de proteger al protagonista de la próxima catástrofe.
  5. La decapitación simbólica [Cruce del primer umbral]: El protagonista es destruido. Su identidad, su estatus, su ego, su visión del mundo son aniquilados. “Pierde la cabeza”.
  6. El limbo de la desfiguración [Pruebas, aliados y enemigos]: Atraviesa por un período de desorientación y horror. El protagonista ya no es quien era, pero aún no es quien será.
  7. La búsqueda de un nuevo rostro [Acercamiento a la caverna]: El Sujeto debe encontrar una nueva forma de ser, una nueva identidad, a partir de los restos de la antigua.
  8. El injerto de lo “monstruoso” [La prueba suprema]: La prueba es aceptar una nueva identidad, una otra y ajena, extraña o, incluso, repulsiva para los estándares del mundo ordinario (la cabeza de elefante).
  9. La visión panorámica [Recompensa]: La nueva identidad híbrida le otorga una sabiduría y una perspectiva que su antiguo yo nunca podría haber alcanzado.
  10. El retorno del híbrido [El camino de regreso]: El protagonista vuelve a su puesto original, pero ya no es un simple guardián. Es algo más.
  11. La deificación a través de la imperfección [Resurrección]: Es reconocido de gracias a su nueva forma, y no a pesar de ella. Se gana el título del “Señor de los comienzos”, el de aquel quien superó el mayor obstáculo: la pérdida del Yo.
  12.  La empatía del obstáculo superado [Regreso con el elixir]: El elixir es la capacidad de comprender y eliminar los obstáculos para otros, porque él mismo se ha convertido en la encarnación de un obstáculo superado.

El héroe no se cura ni recupera su forma original. Su “desfiguración”, su identidad híbrida, se convierte en su mayor fortaleza y en la fuente de su poder singular. La historia celebra la hibridación, la mixtura y la amalgama, la adaptación en lugar de la restauración. Este es el “Giro de Ganesh”, el carácter de El señor de los escritores proyectándose en la estructura. El poder no viene de volver a ser quien eras, sino de abrazar la nueva y peculiar creatura quien ahora eres. Esta estructura puede ayudar para analizar ciertas historias desde un punto de vista holístico y centrado en el crecimiento y evolución del personaje, y también puede ayudar a crea nuevas, ya sea usando las doces etapas o sólo algunas de ellas; incluso para darle estructura a un personaje el viaje completo o algunos estadíos o alguno puede darle el núcleo que lo caracterizará, La etapa de La búsqueda de un nuevo rostro”, podría caracterizar el patrón de villanos del universo ficcional de Batman: es este estadío el le da razón de ser a Dos caras, al Guasón, al Pingüino, al Señor frío y Hiedra Venenosa, Gatúbela y así casi todos. Otro ejemplo de historias centradas en una sola de las etapas es la que se narra en el poema artúrico del siglo XIV Sir Gawain y el Caballero Verde, durante el cual, Sir Gawain busca cómo librarse de la decapitación. Esta estructura, La metamorfosis del guardián, también puede ser muy útil para:

  • Fantasía oscura o body horror: Donde la transformación física es central para el desarrollo del personaje. Es el caso de la novela de H.G. Wells, La isla del doctor Moreau, en donde ambas vertientes se funden en un sola historia: Un cirujano capaz de fundir especies y crear seres híbridos, quirúrgicamente civilizados.
  • Historias de redención y trauma: Para personajes que deben reconstruir su identidad después de un evento catastrófico (veteranos de guerra, supervivientes de accidentes). Un buen ejemplo es El esclavo de Isaac Bashevis Singer: la historia de un judío esclavo en las montañas de Polonia del siglo XVII a quien se le rompe el Mundo más de una vez y se reinventa, el mismo, distinto, cada vez. Otro modelo, incluso escrita con una finalidad pedagógica es Resurrección, la tercera obra maestra extensa de Tolstoi. En ella, un príncipe hace consciencia de un error de conducta, de una villanía cometida en el pasado con una muchacha, y consagra su vida y recursos a prestarle ayuda hasta que entiende que debe vivir como sus nuevos valores le exigen… Una cosa muy extraña para aquella época y para el cinismo de la de hoy.
  • Ciencia ficción sobre transhumanismo o posthumanismo: Explora lo que significa ser humano cuando la biología se fusiona con la tecnología o con una conciencia alienígena. Y pienso en la clásica  obra maestra de Shelley, Frankenstein o El moderno Prometeo, o la legendaria novela iniciadora del cyberpunk, Neuromante de William Gibson, en el mundo, y La primera calle de la soledad, de Horacio García Porcayo, en México; También El estruendo del silencio de BEF. Todas ellas son historias en las cuales se desdibuja la linea divisoria entre la máquina y el ser consciente.

La tradición narrativa occidental tiene como corazón al conflicto, al drama y las metamorfosis, por sí mismas, no son la forma más popular en nuestra civilización, pero puede ser una opción refrescante tanto para escribir al respecto como para leer.

Publicado por Paradigma

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