Playa sola

Por Norberto Flores El carro no arranco. Tomamos el autobús. El mar ante mi ventana era una línea gris, olas como manos blancas intentando aferrarse a la orilla. El aire acondicionado convertí a la escena en un sueño, en una ilusión. Daniel roncaba. El reloj se aproximaba a las seis de la mañana. Habíamos decididoSigue leyendo «Playa sola»