Un día anocheció y me di cuenta de que me había quedado sin amigos. No esperes una historia dramática, trágica o llena de traiciones y enredos: aquí nadie ofendió a nadie ni se metió en la cama con quien no debía; tampoco fueron cosas de dinero o alguna ofensa personal, nada de eso, simplemente fueSigue leyendo «Cruzar el espejo»
