Por Alejandro Zapata Espinosa Llegó el que faltaba. Nos encerramos en el cuarto, juntamos las carpetas y servimos los pocillos. El encargado anda alrededor de la mesa, toca los espaldares. Veo a la principal morderse la uña y hacer círculos en un cuaderno ajeno. «¿Hablamos o cada uno pa’ su casa?», decidió. «Pues hablen: losSigue leyendo «Última orden»
