Neoliberalismo 2.0: Trump, Elon Musk y Asimov

Foto AP

Al ingresar en la página de la campaña de Donald Trump, por lo menos hasta el lunes, lo recibía a uno una X enorme, logo de la red social antes llamada Twitter que adquirió hace algún tiempo el empresario Elon Musk.

Precisamente ese mismo día, en un movimiento que en otros tiempos hubiese parecido ilógico, innecesario y hasta ilegal, el propio Musk entrevistó en vivo al republicano en una charla “sin guion”que, adelantó el también propietario de Tesla, sería “muy entretenida”.

Esto es, sin duda, el efecto Kamala Harris. Desde que inició agosto, todas las encuestas, sean regionales o nacionales, dan ventajas a la demócrata, que está repuntando de forma muy inteligente en las preferencias electorales en la búsqueda de la presidencia de Estados Unidos.

Al elegir a Tim Walz, gobernador de Minnesota, como su compañero de fórmula, Harris apostó por el voto obrero, el del llamado Cinturón del Óxido (o Rust Belt), donde estados como Pensilvania, Michigan y Wisconsin otorgarán 46 de los 270 votos del Colegio Electoral de EU que un candidato necesita para llegar a la Casa Blanca.

“Yo sí tuve que sentarme en la mesa de la cocina para pagar las cuentas, mientras Trump estaba en Mar-a-Lago reduciendo los impuestos de sus amigos millonarios”, dijo Walz cuando fue presentado en Filadelfia como aspirante a vicepresidente.

Esa diferenciación es clave y, la cercanía de Trump con Musk, la hace aún más evidente. A pesar de que JD Vance también fue una apuesta republicana para ir por el voto obrero, se ha quedado lejos de esa identificación: su identidad afín al Silicon Valley lo reflejan como alguien lejano a las masas, muy diferente a Walz a quien Kamala Harris llama el entrenador, el profesor, el padre de familia en cada oportunidad que tiene.

Por eso Trump decidió volver a lo que un día fue Twitter, de donde fue desterrado por arengar al desorden ante la toma del capitolio de enero de 2021, para hacer más evidente el proyecto que representa: un movimiento internacional político-empresarial que tiene como objetivo imponer una globalización neoliberal más destructiva para las mayorías y para el medio ambiente de la que se vivió en el siglo XX… Neoliberalismo 2.0.

No importa que Javier Milei, presidente de Argentina, nos venda la idea del libertarismo, del anarco-capitalismo, de conceptos revolcados o empanizados sólo para tratar de enmascarar lo que es: neoliberalismo.

Por más que se le critiquen sus modos, en algo tiene razón Nicolás Maduro, presidente de Venezuela: Elon Musk tiene muchos intereses, mucha influencia, mucho poder y, sobre todo, la capacidad de homologar a un grupo de gobiernos de ultraderecha para poner los recursos de las naciones y sus leyes ante los intereses de los grandes capitales privados.

A la par viajan personajes como Steve Bannon, exasesor de Trump que también ha influido en proyectos de ultraderecha como Vox, en España; el gobierno de Viktor Orbán; La Libertad Avanza, de Milei, y demás proyectos extremistas, incluso en México, como el de Eduardo Verástegui.

La Unión Europea se dio cuenta ya de que hay poderes supranacionales tratando de imponerse en el sistema mundo y por eso el lunes mismo pidió a Elon Musk que su entrevista a Trump cumpliera con las reglas de censura de dicha región… La siguiente guerra puede ser muy distinta a como la imaginamos.

A manera de corolario, no olvidar qué inspiró a Elon Musk en su emprendimiento hacia el espacio: las novelas de Isaac Asimov. Si queremos respuestas sobre el futuro, habremos de ir a La Fundación para darnos una idea.

Publicado por Miguel Alejandro Rivera

Licenciado en Comunicación y Periodismo y pasante en Relaciones Internacionales por la Facultad de Estudios Superiores Aragón de la Universidad Nacional Autónoma de México; maestrante en Periodismo Político por la EPCSG; autor de las novelas “Peor es nada” (Fridaura 2014), “Ella no sabía nada de Bakunin” (Fridaura 2016), “El amor no es suficiente” (Endira 2018), “Dios te salve” (Fridaura 2021), y el libro de cuentos, “Narraciones del México profundo, cuentos cortos de historias largas” (Fridaura 2019); asimismo, redactó la Constitución de la Ciudad de México para Niños, editada por la Asamblea Legislativa de la CDMX. Ha publicado en medios digitales como Homozapping, Sin Línea Mx, Rebelión.org, y fue jefe de información de A Barlovento Informa. Sus talleres de periodismo literario y creación narrativa, así como sus libros y ponencias se han presentado en distintas instituciones como la Universidad Autónoma Metropolitana, la Universidad Autónoma de Guerrero, la Universidad Panamericana, la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma de Coahuila, entre otras, y en eventos como la Feria Internacional del Libro del Zócalo de la CDMX 2016 y 2019, la 3era y 4ta Feria del Libro de San Juan del Río, y en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2018, así como en la Brigada para Leer en Libertad en diversas ciudades del país. Actualmente es columnista del diario El Día, con el espacio editorial Textos y Contexto; además es profesor de la FES Aragón y de la Universidad Iberoamericana.

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