Por América Marisol Novoa
La identidad según internet, en términos generales, es la concepción y expresión que tiene cada persona acerca de su individualidad y acerca de su pertenencia o no a ciertos grupos. El rasgo que se considere decisivo para la formación de la identidad cambia según las culturas y periodos históricos.
Han sido meses e incluso años de reflexión sobre lo que soy, sobre descubrirme, mirarme, escucharme, explorar, indagar, perderme, creer que ya me encontré y perderme de nuevo, de cuestionarme ¿Qué soy? ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Hacia dónde voy? ¿En qué creo? ¿Qué me gusta? ¿Estoy feliz con lo que hago o en realidad solo estoy cómoda y estoy perdiendo el tiempo? ¿Tengo pasiones? ¿Por qué me miro al espejo y no me identifico con lo que veo? ¿Estas mismas preguntas se las hacen todas las personas?
La mayor parte del tiempo estoy observándome y observando a mi alrededor, preguntándome tantas cosas que me llego a abrumar, pero así es, así es el proceso de autoconocimiento, como una niña de 5 años que es curiosa y que constantemente se cuestiona todo, yo soy esa niña, esa niña que quiere comerse el mundo, que tiene un profundo interés de llegar a su verdad, que no le interesa tener la verdad absoluta porque esa no existe y nadie la posee.
Esa persona que comenzó a leer libros de autoayuda, que comenzó a leer los 4 acuerdos, tus zonas erróneas, el antiguo testamento de La Biblia, que se acercó y se encomendó a Dios (la naturaleza, la madre tierra), que comenzó a buscar medicinas alternativas para buscar una sanación y descubrirse, que fue al temazcal, que la invitaron a ceremonias de cacao, que le fueron a leer en tarot un par de veces, que fue a una ceremonia y probó los niños santos (hongos alucinógenos), que el universo le mandó a grandes ángeles que la protegieron, que le mostraron un mundo diferente, que llegaron en el momento preciso, maestros efímeros pero con una enseñanza permanente, maestros de toda la vida, maestros de instante.
Cuando se está deseoso de respuestas, es como si el universo te escuchara y te mandará personas específicas para darte mensajes divinos, que a través de estas personas, recibas, te cuestiones, aceptes y asumas esa información.
Me he dado cuenta de que entre más descubra de mí y de mi entorno, más preguntas me surgen, me queda claro que jamás tendrá fin y que tampoco debo hallarle una respuesta a todo lo que sucede y me sucede.
Que cada día que pasa, descubro más y que no dejo de maravillarme con lo que pueden observar mis ojos, con lo que mis manos pueden tocar, con lo que mis oídos pueden escuchar, con lo que mi boca puede probar, con la intuición, con ese “sexto sentido” con esa voz interna que me aconseja (la consciencia, mi Pepe grillo) y sobre todo que para encontrarme, sí, tenía que caerme, tenía que equivocarme, tenía que soltar, tenía que desapegarme a los objetos y personas, que tenía que desprenderme, que tenía que vencer los traumas, la depresión, la inseguridad, las barreras que me impedían vivir, barreras que me hacían ser tan solo la espectadora de la vida de mis sueños.
Una de las cosas que me he dedicado a hacer en los últimos años es a conectar más con mi espiritualidad, a conectar con mis raíces, a descubrir de donde vengo, quienes fueron mis antepasados, preguntándome ¿cuál fue su historia de vida? De hablar con mi familia, de ver fotos, de entender que soy parte de todo y de todos, que estoy compuesta de historia, que estoy hecha de pequeños fragmentos de personas, de vivencias, que estoy hecha de elementos, que soy parte de Dios, que estoy en el aquí y en el ahora, que el propósito lo iré descubriendo, que seré y viviré muchas vidas, que uno en la vida es muchas cosas, que no hay, ni existe una sola definición para describirme, que por instantes se es todo y nada a la vez.
Foto: América Marisol Novoa
