El poeta muerto

Por Rafael Contreras

Él falleció hace tiempo, su espíritu se fue marchitando, la creatividad se le fue desvaneciendo, la hoja se volvió blanca eternamente y las ideas en pensamientos parásitos, lo que alguna vez fueron geniales escritos, ahora eran borradores en su cabeza, de ahí no pasaba, y paradójicamente fue por tener más ideas en la mente, lo cual debería ser algo constructivo, pero en su caso sólo era un sobre pensamiento.

Y bien, ¿cómo sucedió esto?, pues empezó a dudar de sí, se fue alejando del medio, perdiendo la chispa, volviéndose un sujeto de grises oficinas, un trabajador más de la sociedad del cansancio, una estadística más dentro del neoliberalismo, que dejó su sueño de ser artista por el rechazo social, el miedo infundado a morirse de hambre y no tener para la renta, todo por darle importancia al qué dirán.

Cómo el típico maestro que te dice que tu trabajo es una porquería, que te vas a morir de hambre, que no hay futuro, que vas a fracasar y al igual que algunas familias, te imponen hacer lo que ellos quieren y simplemente no aceptan tus ideas por no ser las de ellos.

Pero qué podemos esperar del sistema educativo, si una de las principales razones del subdesarrollo, es el atraso en la educación, la mayoría de docentes no se actualizan y simplemente el sistema no está planeado para hacer escritores, poetas, artistas, intelectuales, ciudadanos libres y con pensamiento crítico, que hacen análisis y se cuestionan su alrededor. Por lo que, no es sorpresa que muchos alienados del gran Otro, del “gran hermano”, salgan a dar clases, cursos, talleres, conferencias, y su retórica venga en relación a no exprimir el talento de los estudiantes, sino a desmotivarlos y reflejar, a su poeta muerto.

Publicado por Paradigma

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