La crónica poética del último año escolar #4

Por Alexis Boleaga

La realidad paralela

¡Silencio!

La espera por una cortesía

se opone al hecho.

Sembrados al filo

de un camino maltrecho

santifican carcajadas,

se atenúan al pálido azul

de este esqueleto,

múltiple identidad hacinada,

sin dios,

con nuevas penas

que escalan las noches idas.

La farola llora su vergüenza

de partículas blancas,

son recuerdos, le digo,

multitudes, responde.

Clama devenires intransitables

en la plaza,

no son nada,

no son otra cosa además de la duda,

la alternancia que no alcanzamos nadie.

Vacaciones

Se me acaba el año, los planes,

no veo otra cosa a lo lejos

que no sea blancura.

Envejezco.

Transgrede sin arreciar las enseñanzas

de mis ojos cansados.

Vivo desolado por lo que no consigo

en la travesía que no termina

con el sueño,

que no termina con la garganta,

que no termina con la lección,

que no termina.

Evoco.

El reptar es perpetuo

en artificios estroboscópicos,

quedándose sin cuerda

el reloj, el reloj

de paredes ensimismadas,

aplastados los días sin sueño

a quien reclamarle el desorden,

sonorizado por el ansia, el ansia

de alargar el minuto

y no quedarme sin trucos ni penas,

esperando su tiempo, tiempo

de venganza,

de duermevela,

de inicio,

de aprobación,

de no buscar,

de no volver a casa

a esperar el retorno.

Publicado por Paradigma

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