Por Procoro Augusto López Huerta
Hace mucho tiempo en una isla había un gran conflicto, todas las comunidades que ahí vivían peleaban entre ellas por sobrevivir, de tal manera que estaban en guerra. Los recursos se acababan y nadie estaba dispuesto a perecer. La tensión crecía más y más. No había un solo momento de paz en la isla, heridos, muertos, lastimados, golpeados, todo se encontraba en una inseguridad creciente, nadie podía estar a salvo. Una día un joven llamado Malok caminaba por la playa de la isla, ya que en el sonido del mar encontraba calma, sentir la arena bajo sus pies era un deleite, para él no había cosa más hermosa que esa. Era de noche cuando Malok empezó a oír un susurro proveniente del mar, se acercó al agua y entre más avanzaba más fuerte se hacía el sonido. Finalmente se sumergió una gran parte de su cuerpo en el agua, y de la nada, de manera sorprendente, el agua comenzó a formar una figura, la de una mujer embarazada. La mujer le preguntó a Malok que qué hacía a esas horas caminando por la playa. Malok le contó lo que sentía cuando caminaba sobre la arena. La mujer sonrío y le habló. He venido a compartirte conocimiento para que aprendas una gran lección. Las mujeres y los hombres han nombrado al mundo desde hace muchísimo tiempo, sin embargo, no conocen la magia de las palabras que ocupan, ni sus cualidades, ni sus atributos, y eso es grave, de manera que te explicaré qué es un sustantivo. Un sustantivo es algo con lo que nombramos al mundo, es nuestra herramienta para comprender nuestro entorno, hay diferentes tipos de sustantivos, existen los comunes, que son aquellos a los que nos referimos como sustantivos en general, dos ejemplos pueden ser, pueblo y amigo, después vienen los sustantivos propios, que son aquellos que inician con mayúscula y se refieren a un ser u objeto que es único, es decir, que no hay dos iguales, dos ejemplos pueden ser, Jesús y España. Después vienen los sustantivos concretos, aquellos que se perciben por medio de los sentidos, como canción y sopa, es decir, que son aquellos elementos que podemos ver, oír, tocar, oler y saborear. Posteriormente, vienen los sustantivos abstractos, los cuales se caracterizan por indicarnos que se refieren a sensaciones, emociones, pensamientos o ideas, como por ejemplo, alegría y esperanza. A continuación, se encuentran los sustantivos contables, los cuales por su propia naturaleza son susceptibles de contarse, como por ejemplo, tres águilas y cinco autobuses, y finalmente vienen los sustantivos contrarios, los sustantivos no contables, como por ejemplo, arena y dinero, son sustantivos que no se pueden contar. Y ya casi para finalizar, vienen los sustantivos individuales, los cuales se caracterizan por estar en singular y referirse a un solo ser o cosa, como por ejemplo, jugador y lobo, y para finalizar vienen los sustantivos colectivos, los cuales se caracterizan por estar en singular pero referirse a un conjunto de seres o cosas, como por ejemplo, equipo y manada, son dos ejemplos de sustantivos colectivos. Y así es como nombramos al mundo, y ahora joven Malok, te encargo una tarea, la de ir a tu comunidad y compartir este conocimiento, porque así, mostrando que se puede compartir el saber, quizá sea posible que se den cuenta que también es posible compartir la tierra. Malok escuchaba con atención. Ve y convierte a las comunidades en una sola, en una sola nación, porque esa es tu misión, tú tienes lo necesario para empezar una nueva época, un nuevo comienzo, y la próxima vez que vuelvas aquí que no sea por respuestas, sino porque quieres cruzar el mar y encontrar tu alma gemela. Suerte, Malok.
