¿Vivir feliz en la ignorancia o informado y con miedo?

¿Quién preferiría vivir feliz en la ignorancia? Le pregunté a Saúl cuando lo encontré en la cafetería de siempre, con su café ya frío y la mirada perdida en la distancia. El aroma a café rancio se entrelazaba con el miedo que respiraba la ciudad, un olor denso y penetrante que se adhería a laSigue leyendo «¿Vivir feliz en la ignorancia o informado y con miedo?»

Un buque rojo lleno de ánimo y esperanza

Por Jaime Coello Manuell El contextoPongámoslo así: un miércoles de madrugada, tomas un autobús rumbo al paradero de Indios Verdes  para ahí, luego de nadar en un mar de carcachas del transporte público y el gentío aún sin despertar del todo, te das un clavado a línea 3 del metro hasta la estación de LaSigue leyendo «Un buque rojo lleno de ánimo y esperanza»

La persistencia de un suicida

Por Isai Romero Tapia Una calle larga y silenciosa. Era de noche, siempre de noche y la luna brillaba a través del húmedo asfalto.  Un hombre con pasos solitarios se encontraba en medio de ese desierto trayecto sin principio ni fin: era eterno. Trataba de pensar, de entender cómo es qué se encontraba en aquelSigue leyendo «La persistencia de un suicida»

Hoy comeré pastel

Hoy, supongo, llegué a la mitad de mi vida. No me parece un mal pronóstico alcanzar más o menos los 70 años, así que, según mis cálculos, hemos avanzado el 50 por ciento de un todo realmente caótico. He amado, he sufrido, me he frustrado, he llorado de alegría, de coraje y hasta de vergüenza…Sigue leyendo «Hoy comeré pastel»

My One and Only Parting Gift

Por Alejandra Cuevas Ya déjate de miedos. Nadie te puede dar ya miedo. Haz por pensar en cosas agradables porque vamos a estar mucho tiempo enterrados.” Me morí hace un par de semanas. Sorprendentemente, quien más lloró fue mi papá. Yo siempre dejé en claro que cuando me muriera quería que me incineraran, ya despuésSigue leyendo «My One and Only Parting Gift»

Autoestima enlatada con fecha de caducidad

Arturo creció creyendo que los números eran su superpoder. Su madre, doña Lupe, lo llamaba «mi genio de las matemáticas» cada vez que resolvía un problema de la escuela sin equivocarse. «Mijo, tú vas a ser un gran contador, como esos que trabajan en los grandes edificios del centro», le decía mientras le servía un atole caliente queSigue leyendo «Autoestima enlatada con fecha de caducidad»