Antología de los indecible, nuestra primera recomendación

Estoy profundamente emocionada, el día de hoy comienzo a colaborar en Paradigma (medio de comunicación y periodismo literario) con la columna El parpadeo de la libélula, donde por el puro gusto de compartir la literatura y la poesía construyo un puente de reflexión y silencio, o llanamente una cadena de recomendaciones literarias y poéticas deSigue leyendo «Antología de los indecible, nuestra primera recomendación»

Mi jefa crió a un pendejo, no a un rajón

Hace unos días, Uriel me escribió. O quizá fue hace siglos —el tiempo tiene esa elasticidad cuando se trata de recuerdos, esa distorsión que nos hace dudar de si lo vivido ocurrió ayer o fue una vida entera en otro universo paralelo—. Le pedí ayuda con un par de ilustraciones para algunos cuentos en losSigue leyendo «Mi jefa crió a un pendejo, no a un rajón»

Cruzar el espejo

Un día anocheció y me di cuenta de que me había quedado sin amigos. No esperes una historia dramática, trágica o llena de traiciones y enredos: aquí nadie ofendió a nadie ni se metió en la cama con quien no debía; tampoco fueron cosas de dinero o alguna ofensa personal, nada de eso, simplemente fueSigue leyendo «Cruzar el espejo»

La “muerte” del Papa y una audiencia decepcionante

Hace más o menos veinte años, nos prometieron que la era de la información sería el cimiento para una sociedad más justa, más democrática e incluso más inteligente. Los grandes dueños de los capitales y las tecnologías, le apostaron a que internet y sus múltiples herramientas serían la puerta al avance de la humanidad… elSigue leyendo «La “muerte” del Papa y una audiencia decepcionante»

Hoy comeré pastel

Hoy, supongo, llegué a la mitad de mi vida. No me parece un mal pronóstico alcanzar más o menos los 70 años, así que, según mis cálculos, hemos avanzado el 50 por ciento de un todo realmente caótico. He amado, he sufrido, me he frustrado, he llorado de alegría, de coraje y hasta de vergüenza…Sigue leyendo «Hoy comeré pastel»

Autoestima enlatada con fecha de caducidad

Arturo creció creyendo que los números eran su superpoder. Su madre, doña Lupe, lo llamaba «mi genio de las matemáticas» cada vez que resolvía un problema de la escuela sin equivocarse. «Mijo, tú vas a ser un gran contador, como esos que trabajan en los grandes edificios del centro», le decía mientras le servía un atole caliente queSigue leyendo «Autoestima enlatada con fecha de caducidad»

La ultraderecha cierra filas; Verastegui, el fanático trumpista

En tiempos en los que las ideologías no tienen la claridad con la que contaron en el siglo XX, la ultraderecha está capitalizando cada vez más los escenarios de incertidumbre de la política mundial. Hoy no hay izquierdas ni derechas, hay ultraconservadores que se están organizando de forma estupenda para sus fines y que, siSigue leyendo «La ultraderecha cierra filas; Verastegui, el fanático trumpista»

Que la desaparición duela como si fuese la primera vez…

La desaparición de personas en México es un problema que no para y el cual resulta sumamente doloroso porque, cuando alguien muere, cuando alguien no está, quedan los vivos, los que buscan, las que no se cansan, aquellas y aquellos quienes la vida se les convierte en martirio. El hallazgo de un crematorio clandestino enSigue leyendo «Que la desaparición duela como si fuese la primera vez…»