Por Mario Andrés Arcos Guerrero Un inquietante incidente se presentó entre la madrugada del 28 y 29 de marzo en Altos de Cazucá ubicada en la localidad de Ciudad Bolívar, Bogotá. Un adulto mayor de 66 años que vivía solo al parecer habría incendiado su propio lugar de residencia dejando a su cuerpo parcialmente incinerado.Sigue leyendo «TRAGEDIA EN LAS LOMAS DE CAZUCÁ»
Archivo de categoría: Ficción
Mi niña
Por: Ronnie Camacho Barrón Después de una vida cuidando a los hijos de mis hermanas mayores, en mi brotó el deseo de algún día tener los míos propios; por desgracia, tras muchos años de búsqueda, jamás encontré al hombre correcto y aunque traté de convertirme en madre por otros medios, ninguna institución quería entregarle unSigue leyendo «Mi niña»
My One and Only Parting Gift
Por Alejandra Cuevas Ya déjate de miedos. Nadie te puede dar ya miedo. Haz por pensar en cosas agradables porque vamos a estar mucho tiempo enterrados.” Me morí hace un par de semanas. Sorprendentemente, quien más lloró fue mi papá. Yo siempre dejé en claro que cuando me muriera quería que me incineraran, ya despuésSigue leyendo «My One and Only Parting Gift»
El ritual de los domingos
Por Marcos P. López Parecía ser un domingo cualquiera. Común como muchos otros en la vida. Esa mañana, mi abuelo materno nos mandó, como solía hacerlo casi cada domingo, a comprar pulque a una casa donde lo vendía los fines de semana. Nos llevaba varias calles para llegar a ella. En el trayecto nosSigue leyendo «El ritual de los domingos»
Nosotros también
Por Natalia Lugo —Hoy vamos a jugar al trenecito—, dijo su prima Sandra. Ella llevaba un short muy corto. Hacíamos como que el tren chocaba: me pegaba su trasero en mi parte íntima, iba y venía, una y otra vez… Sentí tensión y presión en mi pene, me dio vergüenza, pero Sandra dijo que noSigue leyendo «Nosotros también»
Mi abuelo Carlos
Por Marcos Pablo López Bukowski era mi abuelo, aunque nadie me lo cree. El muy cabrón se cogió a una mexicana que le hacía el quehacer. Morena de buenas caderas y sonrisa encantadora. Irresistible para cualquiera, cuantimás para un borracho como él. Esa hermosa morena, era mi abuela. El hijo de puta se hizo elSigue leyendo «Mi abuelo Carlos»
Respira
R.C.N ¿Alguna vez has sentido qué no eres nadie?, ¿has pensado qué el mundo estaría mejor sin ti?, probablemente y lo que alimenta esas preguntas es la maldita conciencia que no se calla y atormenta; sobre todo para Ariel, por lo que hizo, y lo hace reflexionar ¿cuándo volverá a ser libre? Otro aparente díaSigue leyendo «Respira»
El infinito de los recuerdos inexistentes
Elizabeth Rivera Hernández A veces mira al techo, oscuro y sin relieve, pero se imagina el universo más bello de todos. Ahí, desde las sábanas cafés que eran blancas, con miles de boronas regadas que le pican los pies, cierra los ojos y puede sentir, con toda seguridad, su cuerpo flotando, con cometas rozándole losSigue leyendo «El infinito de los recuerdos inexistentes»
Cuando te enamoras de verdad ni te das cuenta
Elizabeth Rivera Hernández Cuando te enamoras de verdad ni te das cuenta. A veces escuchas música y piensas en él, recuerdas a sus manos, sus cálidos pies por la mañana y su frágil ego. Pero no te das cuenta de que tu corazón moriría por él. -No me gusta, es decir, me parece atractivo, peroSigue leyendo «Cuando te enamoras de verdad ni te das cuenta»
El Corredor
Por: Isa Romero Tapia Gael era un corredor nato, verdaderamente veloz; como una fiera. Todas las tardes al regresar de la escuela me disponía a realizar mi tarea. Mi escritorio daba a una gran ventana. Así que, tenía toda la vista de la calle para mi solito. Miraba el pasar de los autos, el caminarSigue leyendo «El Corredor»
