Él ha sido uno de mis mejores amigos en la vida. Se pronuncia Banyo, pero en su plaquita, que no usaban porque odiaba los collares, decía Banjo, nombre que le puse por mi videojuego favorito: Banjo-Kazzoie.Era un dalmata chaparro y chato que mi mamá no quería en la casa. A mis ocho años, lloré, supliqué,Sigue leyendo «Banjo»
