Iztapalapa, otra vez

Jaime Avilés En verdad, en verdad os digo que ayer, ante millones de ojos peregrinos que buscaban consuelo y amparo del polvo enceguecedor, el Hijo del Carpintero y de María, por Pilatos llamado de los Judíos el Rey, recibió en el madero la más afrentosa de las muertes —la lenta agonía del clavo que desangraSigue leyendo «Iztapalapa, otra vez»