Sólo 12 horas para salvarlo

De Gabriel García Márquez Este niño de 18 meses, condenado a muerte por la leve mordedura de un perro, sólo tenía un sábado de vida. La única droga que podía derogar la sentencia se hallaba a 5.000 kilómetros. Había sido una mala tarde de sábado. El calor empezaba en Caracas. La avenida de Los Ilustres,Sigue leyendo «Sólo 12 horas para salvarlo»