En la quietud

Por Damián Andreñuk*

Exilio inefable en la quietud
elegancia que perece en la avidez
infección gangrenosa en la piel de la soberbia
una mujer pantera y cisne
lágrimas sin eco ni testigos
mariposas de alas negras en una maldición
un hombre golondrina y guepardo
lo que rige a este mundo a su ambigua aventura
la fuerza incontenible de una tormenta
la sentencia final de la sombra y el polvo.

Ignorar la belleza vacía de flores de plástico
andar sobre traiciones oscuras puñaladas de veneno
afrontar las verdades tenebrosas
nutrirse de verdades benignas
observar con estoicismo un perro muerto al lado del camino
escribir con un desquicio lúcido amando desafiando
rezar con humildad de santo que mendiga
poner la otra mejilla hasta dos veces
perdonar lo perdonable setenta veces siete
dar con la palma verduras a un caballo
volver de un sueño azul donde abrazamos a los antepasados
desasirse con valiente libertad de pensamientos que torturan
repeler con elegancia las garras de las bestias.
Victorias cotidianas máximas inadvertidas.

Publicado por Paradigma

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