Mantengamos pura la intención del texto

¿Te distraes por todo, es cuestión de sentarte para que se te antoje botana, ir al baño o cafecito? Es Kamasura quien te impide avanzar en tu texto y esta entrega va de cómo sacudirte esta tiranía.

Vikata se llama el sexto de los ocho avatares de Ganesh, según el orden establecido en el Mudgala Purana, de los Ashta Ganesha o Los 8 Ganeshas. Su adoración se centra en la superación de los deseos y las pasiones. Aunque no hay festividades exclusivas para Vikata, este avatar es venerado como parte de las celebraciones de Ganesh, en especial durante el Ganesh Chaturthi. La meditación en la forma de Vikata y la recitación de mantras generales de Ganesh, como “Om Gam Ganapataye Namaha”, se utilizan para invocar sus bendiciones. El culto a Vikata busca la fuerza para controlar los impulsos y alcanzar la pureza de mente y espíritu.

            El nombre Vikata significa “el formidable”, “el inusual” o “el de grandes dientes”. Su forma se describe como audaz y feroz, simboliza la fuerza interior y la capacidad de superar los deseos incontrolados. En este avatar, Ganesh es representado con diez brazos, portando diversas armas divinas que simbolizan sus habilidades cósmicas y su poder para destruir las fuerzas del mal. Entre los objetos en sus manos, aunque no se especifican para Vikata en particular en todas las fuentes, Ganesh en general suele llevar un lazo (pasha), un aguijón (ankusha), un modaka (dulce) y su colmillo roto. Sin embargo, para Vikata, algunas representaciones mencionan que su vehículo es un pavo real, aunque después este vahana será de su hermano Kartikeya como te presenté en Los poderes de la escritura. El pavo real, conocido por su belleza y su capacidad para devorar serpientes (símbolo de los deseos mundanos), refuerza el simbolismo de la victoria sobre las pasiones y la vanidad.

            El avatar Vikata de Ganesha surge para combatir a Kamasura, el demonio del deseo. La historia de Kamasura es intrigante y se origina por un engaño de Visnu. La leyenda cuenta que Visnu, para derrotar al malvado rey asura Jalandhara, creó una ilusión de su muerte a manos de Siva. La esposa de Jalandhara, Vrinda, una mujer piadosa, casta y devota de Visnu, fue engañada por el mismo Visnu, quien se disfrazó de Jalandhara resucitado y mantuvo relaciones con ella. Con esta infidelidad de Vrinda, Jalandhara perdió su poder y pudo ser derrotado. Luego, al descubrir el engaño, Vrinda maldijo a Visnu y se inmoló. De la lujuria de Visnu en ese engaño, nació Kamasura, el deseo encarnado como demonio. Kamasura fue acogido, como todos los demonios, por el sabio Shukracharya y, tras complacer a Siva con sus oraciones, obtuvo el poder para conquistar los tres reinos. Se casó con Trishna, la hija de Mahishasura (un demonio con la capacidad de convertirse en búfalo y a quien será derrotado por la diosa Durga) y tuvo dos hijos Soshana y Dushpoora. Con el tiempo, Kamasura sumió a los tres Mundos en la desesperación con sus crueles métodos de ejercer el poder. Los dioses, angustiados, buscaron el consejo del sabio Mudgala (autor del Mudgala Purana), quien les sugirió invocar a Ganesh en un lugar llamado Mayuresa Kshetra recitando el mantra “Om”. En respuesta a sus súplicas, Ganapati se manifestó como Vikata quien montado en un pavo real, desafió a Kamasura. El demonio envió a su ejército, pero todos cayeron ante el poderoso avatar, incluso los hijos de Kamasura no pudieron resistir. Finalmente, Kamasura mismo entró en la batalla. Con su inmensa sabiduría, Vikata derrotó fácilmente al demonio y restauró la alegría y la paz en los mundos.

            ¿Y a quienes escribimos qué? Veamos: el avatar Vikata vence a Kamasura, el demonio del deseo y/o la lujuria. Filosóficamente, representa la victoria sobre las pasiones (¿incontroladas?… hay quien concibe a la “verdadera” pasión como algo así, indominable), y los deseos (¿desmedidos?, pocos no lo son). Ambas, pasión y deseo, pueden esclavizar a los seres humanos. La historia enseña que el estos sentimientos, si no se controlan, pueden llevar a la ruina y al desarrollo de la crueldad. Y de ello hay grandes ejemplos en la vida de algunos escritores, como la fama de Lord Byron o la criminalidad de Gabriel Matzneff. La lección moral y espiritual principal de Vikata radica en el énfasis, en la implicación de la alegoría, de la disciplina, el autocontrol y la libertad respecto a las pasiones. Y puede ser una guía narrativa para ayudarnos a comprender que la verdadera satisfacción y felicidad no se encuentran en la gratificación ilimitada de los deseos, sino en la capacidad de trascenderlos, puesto que su saciedad es imposible. Vikata encarna la fuerza interior necesaria para enfrentar y dominar estos sentimientos, promoviendo la paz mental y la liberación de las ataduras emocionales.

            La conexión del avatar Vikata con el rol de Ganesh como Señor de los escritores es relevante para la disciplina y la pureza de intención en el proceso creativo:

  • Dominio de los deseos distractores: El proceso de escritura requiere concentración y dedicación. De una u otra manera, quienes escribimos nos enfrentamos a distracciones y deseos capaces de desviar nuestra atención: la necesidad de gratificación instantánea, la tentación de la procrastinación, el deseo de reconocimiento o la paralizante búsqueda de la perfección. Vikata, al vencer a Kamasura, simboliza la capacidad de dominar estos deseos distractores y mantener el enfoque en la tarea de escribir. Puede ser una fuente de inspiración en quien escribe para cultivar la disciplina y la voluntad para sentarse y trabajar, incluso cuando la inspiración flaquea o surgen otras tentaciones.
  • Pureza de intención creativa: Un deseo fuera de control puede corromper la intención detrás de la escritura. Un escritor puede caer en la trampa de escribir solo por fama, dinero o validación externa, lo que puede comprometer la autenticidad y la calidad de su obra. El mito de Vikata escenifica cómo liberarnos de estos deseos egoístas y a mantener la semilla de donde nace la intención de escribir, pura: la de comunicar, explorar la verdad, crear belleza o compartir una historia significativa o… Esto hace de la escritura un acto genuino, poderoso.
  • Superación de bloqueos debido al perfeccionismo o al miedo: El deseo de que una obra sea “perfecta” o el miedo al juicio pueden paralizar el avance de un texto. Vikata, con su naturaleza formidable, simboliza la superación de estos bloqueos internos que nacen del deseo de control absoluto o de evitar el posible fracaso. Fomenta la valentía para crear, aceptar las imperfecciones del proceso y seguir adelante, entendiendo que el progreso es más importante que la perfección inalcanzable.
  • Enfoque en la esencia: Al liberarse de los deseos superficiales, el escritor puede concentrarse en la esencia de su mensaje o historia. Como símbolo, Vikata invita a despojar la escritura de adornos innecesarios y a ir directo al corazón de lo que se quiere expresar, privilegiando una prosa clara, concisa y “desnuda”. (Y este “ir directo al grano” es una buena parte del encanto, de la magia, de la novela magistral que es Resurrección, de Liev Tólstoi.) Por su parte, el pavo real como vehículo, se vuelve símbolo de belleza y victoria sobre lo mundano, y puede aludir a que la verdadera belleza de la obra florece con autenticidad y profundidad, no con ostentación.

En resumen, el avatar Vikata de El Señor de los Escritores puede fabularnos una guía para cultivar la disciplina, la pureza de intención y la fortaleza mental necesarias para navegar el proceso creativo. Al recordar y reflexionar las cualidades de Vikata, las características de la obra que  escribimos, poder hallar un punto de apoyo para dominar los deseos y las distracciones, dar vía libre a la intención y permitir el frutecer de la voz auténtica y que la obra se desarrolle con integridad y fortaleza.

El colmillo de Ganesh / Jaime Coello Manuell

Publicado por Paradigma

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